Variedades

El futuro para los jóvenes


La actual generación de jóvenes es la más numerosa de la historia. Unos mil millones de personas, o uno de cada seis habitantes del planeta, tienen entre 10 y 19 años de edad, y un 85% de ellos vive en los países en desarrollo, obligados a enfrentar graves obstáculos como, por ejemplo, el peligro de las enfermedades de transmisión sexual, y la escasez de empleos o la explotación del adolescente en tareas domésticas.
En 1997 solamente, unos tres millones de jóvenes de 15 a 24 años, de los cuales dos terceras partes fueron niñas, se contagiaron con el VIH. Unos 73 millones de niños de 10 a 14 años trabajan en el mundo, y esa cifra no incluye las decenas de millones de menores, niñas en su mayoría, que trabajan en el servicio doméstico. Además, en los países en desarrollo, el 59% de las niñas y el 48% de los niños no reciben educación escolar secundaria.
Según datos de la Contraloría General de la República, en 1990 la población entre 0 y 19 años representaban más del 40% de la población total del distrito de Panamá. En este orden, los corregimientos cercanos o pertenecientes a la ciudad de Panamá eran, y siguen siendo, los más poblados; tal es el caso de San Felipe, El Chorrillo, Santa Ana, Calidonia y Curundú.
La incidencia del VIH/SIDA en el distrito de Panamá es un serio problema de salud donde, pese a la amplia difusión de información sobre el tema, los y las adolescentes siguen constituyéndose un grupo de alto riesgo. Entre 1984 y 1995 se registraron 35 defunciones por esta causa y 65 casos son de menores de 19 años, y cerca del 20% de los casos y defunciones registrados a principios de 1995 corresponden a mujeres.
En torno al trabajo infantil, la Encuesta de Hogares de 1994 un total de 12 mil603 menores de 10 a 14 años estaban incorporados a la población económicamente activa, de los cuales 10 mil 325 (82%) estaban ocupados. Estas cifras permiten estimar la desocupación abierta para este grupo específico en 18%, la cual no solamente es superior al promedio nacional, sino que también refleja la enorme presión de niños, niñas y adolescentes menores de 15 años por incorporarse a labores productivas.
Según la misma fuente, los trabajadores infantiles (10 a 14 años) representaban algo más de una cuarta parte de los menores trabajadores, con una tasa específica de participación inferior al 5%. La participación laboral de niños y niñas en el área rural es de 8.0% y es, a su vez, seis veces superior a la registrada en el área urbana. La tasa de participación de niños es cinco veces superior a las de las niñas.
En la provincia de Chiriquí, donde existe una alta proporción de población indígena y en donde la mayor parte de la economía gira en torno a actividades agrícolas, se concentra cerca de una tercera parte de los trabajadores infantiles de 10 a 14 años, y el 20% de las niñas no económicamente activas son amas de casa y no asisten a la escuela. En Panamá esa proporción es inferior al 10%.
La misma situación se repite en la provincia de Darién, dado que entre los Emberá-Wounaan existe un fuerte movimiento de emigración desde Darién hacia la ciudad de Panamá, sobre todo entre los jóvenes que van en busca de trabajo o de oportunidades para estudiar. Esta emigración se está compensando con la llegada de los Emberá-Wounan provenientes de Colombia, muchos de ellos deseplazados por la violencia que azota zonas del vecino país.
A nosotros nos cabe la responsabilidad e asegurar que los niños y las niñas cuenten con oportunidades de capitalizar su inmenso potencial. Unidos los niños y las niñas, tienen la posibilidad de ser el catalizador que transforme el pasado en un futuro justo e igualitario que brinde las mismas oportunidades a hombres y mujeres, y a todos los miembros de la sociedad.


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56457
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América