YA SEA por simple curiosidad o con la más perniciosa intriga, más de uno se habrá preguntado qué pensaría el propio Leonardo Da Vinci sobre la fortuna amasada por Dan Brown con su Best Seller basado en los "símbolos ocultos" en la obra del genio (y qué de la fiebre taquillera desatada por su versión fílmica).
Cada tanto inicia una discusión sobre la veracidad, o no, de los datos citados por Dan Brown en "El Código Da Vinci", lo que no es materia de disentimiento es el probado talante de visionario de un Da Vinci que no limitó su obra a la expresión pictórica.
Vivió y rompió "moldes" en el Qattrocento (Siglo XV) con una obra universal que no sólo abarcó el arte sino que trascendió a las ciencias médicas y a las prácticas culinarias, pasando por la ingeniería y la arquitectura.
La localidad italiana de Vinci, vio nacer en 1452 al hombre del Renacimiento por excelencia, cuya compulsiva búsqueda de conocimiento nunca pudo ser saciada. Al final de sus días "il genio universale" llegó a afirmar: "He ofendido a Dios y a la Humanidad porque mi trabajo no tuvo la calidad que debía haber tenido".
Al morir en Cloux en 1519 dejó a las generaciones venideras decidir si se trató del último inventor antiguo o el primero de los modernos.
Así firmaba sus trabajos o simplemente "Leonardo", sin usar el apellido di Ser Piero, de su padre, lo que induce a pensar que fue un hijo ilegítimo.
Nunca destacó en un solo aspecto; de niño se inclinó hacia la pintura, la geometría, la mecánica y la música. A los 14 años su padre descubrió unos bocetos suyos y se los hizo llegar a l pintor Andrea del Verrocchio, quien lo convirtió en su aprendiz.
Muchos han encontrado en su obra pictórica, rastros de su personalidad; y no puede ser de otra forma, pues su vida privada es un misterio, gracias a que dejó todos sus diarios escritos en código.
Se sabe que era vegetariano, no por recomendación médica o superstición, sino por ética; se especula que era homosexual, en parte por su manifiesta falta de interés en lo que a la procreación se refiere.
El propio Sigmund Freud llegó a esa conclusión y no pocos historiadores perciben también; gracias a que siempre estuvo rodeado de jóvenes atractivos y por su alto concepto sobre la belleza masculina, que hacen pensar en un interés erótico.
Como todo lo que rodea al "grandi filosofi" que fue Leonardo, esta posibilidad también es relativa. Otro grupo de eruditos sostiene que buscaba la perfección a través de la androginia: más allá de la sexualidad hombre-mujer.
En sus pinturas, con facilidad una mujer puede adoptar características masculinas y los hombres rasgos femeninos. La androginia no fue exclusiva de Leonardo, fue parte del contexto ideológico y cultural de la Italia del Quattrocento.
Leonardo es bien conocido por su obra pictórica, en la que destaca La Gioconda y la Última Cena; sin embargo, en los últimos cinco siglos sólo 70 de sus pinturas han sobrevivido y ninguna de sus esculturas.
A partir de 1482, vivió entre Florencia, Venecia y Milán, trabajando con el duque Ludovico Sforza y el conde FRancesco Melzi. En Roma vivió entre 1513 y 1516, sin tener mucho contacto con Miguel Ángelo o Rafael.
El libro "Le mirabilissime invenzioni" de Massimo La Rocca ofrece otra posibilidad de conocer a Da Vinci, a través de su arte.
La Rocca dice haber descubierto imágenes y retratos ocultos en pinturas tan famosas como "Santa Ana, la Virgen y el Cordero". En esta el autor sostiene que puede apreciarse una imagen diabólica en la pierna del Cordero.
En el retrato de Santa Ana, según este autor estarían insertos los rostros de dos guerreros de "La batalla de Anghiari" y hasta un autorretrato suyo estaría oculto en las sombras de un paisaje renacentista.
Las notas de Da Vinci ofrecen otro aspecto del genio. En ellas hay anotaciones de máquinas de vuelo, armas de fuego y hasta un submarino; el artista también llegó a redactar un libro de cocina.
El scienzato (científico) por excelencia trabajó con manivelas, poleas, cuerdas y ruedas para conforman una réplica de alas y articulaciones de murciélago en un intento porque la Humanidad conquistara el aire.
Se presume que Leonardo practicó el robo de cadáveres o pagó por ellos para estudiar básicamente el corazón, el riego sanguíneo y la reproducción humana. Mujeres disecadas contribuyeron a sus estudios sobre fetos.
A Margaret Livingstone, una especialista de la Universidad de Harvard se le atribuye el haber develado el secreto en la sonrisa de La Gioconda. El año pasado, argumentó que la célebre obra fue pintada por Leonardo basándose en las sombras de la visión periférica humana.
La especialista de Harvard reconoció frente a unos 800 investigadores que artistas, como Leonardo, empezaron a estudiar este fenómeno antes que los científicos modernos.
Para ver sonreír a la Mona Lisa, hay que mirarla a los ojos, o bien enfocarse en otras partes del cuadro, de manera que sus labios queden en el campo de visión periférica.
La célebre y misteriosa dama cuyo retrato, de 77 por 53 centímetros, comenzó a pintarse en 1503, recibe cada año a unos 6 millones de personas en el Museo de Louvre, París.
Su identidad sigue siendo un misterio pero su popularidad es indiscutible, al punto de ser la imagen de unas 400 marcas de productos en 14 países.
El genio universal
Leonardo encarnó al hombre del Renacimiento, dejando a la humanidad un legado que trasciende las fronteras del arte.