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El gran salto, de jornaleros a micro empresarios


Hay cosas que van de la mano: como el tenedor y el cuchillo, el ojo y la ceja... También, la calidad y la demanda de un servicio o producto.
Esto hace de la capacitación una necesidad prioritaria entre nuestros productores del campo que incursionan en el mercado internacional.
Pero, a diferencia del mercado doméstico, las reglas del juego las ponen las grandes potencias importadoras. Así lo dicta la globalización.
Ismael Bernal, Encargado de Proyectos de AGROPYME (Programa de Capacitación y Asistencia Técnica para los Micro, Pequeños y Medianos Empresarios), explica la manera como se dan las herramientas a emprendedores/as noveles para que puedan competir con éxito en un mercado donde sólo vencen quienes hacen de la excelencia un estilo de vida.
AGROPYME es un programa especializado de la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (AMPYME), dirigido a la atención del fomento y desarrollo de una cultura empresarial del sector agropecuario, para que nuestros productores dejen de ser jornaleros, planteó Bernal.
Añadió que se trata de un programa que evoluciona a la etapa de procesamiento del producto, dándole un mejor valor agregado y dirigiéndolo hacia el mercado local e internacional.
Asimismo, GROPYME facilita lo que es la asociatividad de los productores. “Les da mejores ventajas en la parte de negociación. Adicionalmente, les brinda una mayor asistencia técnica en aspectos de manejo agronómico de los cultivos, etapa de agroindustiralización, comercialización local e internacional y para eso trabaja con la identificación de mercados de Estados Unidos y Europa.
Pero, tal como decíamos, puesto que se promueve la exportación a esos mercados, hay que ajustarse a las normas y disposiciones suyas, que en los Estados Unidos se llaman bioterrorismo y en Europa euregap. La idea de las regulaciones es garantizar altos niveles de calidad y que no se atente contra la seguridad humana.
Antes estas personas que están siendo capacitadas por AMPYME sólo producían y otros empresarios eran los que comercializaban. Ahora lo hace todo el propio productor y requiere mucha capacitación. De allí que el tema del bioterrorismo y el de euregap y la manera de obtener las respectivas certificaciones, fueron motivo de talleres recientes. Y seguirán siéndolo, pues son 64 las agrupaciones de productores organizados de todo el país que orienta AGROPYME. Es decir, alrededor de 25 mil personas.
Se les enfatiza a los productores primarios en la necesidad de producir con calidad y cumplir ciertas normas como son los registros (disposiciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos). La capacitación también incluye a comercializadores, asociaciones de productores, organizaciones de comercializadores, importadores y exportadores.
Entre los aspectos que debe tener claro el exportador se hallan:
  • Todo el que va a exportar tiene que inscribirse.

  • Debe llevar un control de todas las actividades de campo (registro minucioso de éstas).

  • En cuanto a agroquímicos tiene que utilizar sólo los productos permitidos en cada país.

  • Ha de ajustarse a ciertas medidas sanitarias para evitar la contaminación; contar con un área dónde lavarse las manos con agua limpia para evitar residuos de productos agroquímicos, el agua para riego que va a utilizar debe ser limpia, no contaminada, debe contar con recipientes para desechos, incineradores (para bolsas de químicos y no dejarla tirada por allí. También, letrinas acondicionadas y seguras, para que no se dé el filtrado de excretas hacia los campos de producción.


Además, el producto debe ser bien no sólo antes y durante la cosecha, sino también post cosecha.
Y allí no acaba esto. Todo el proceso de producción, manejo del producto, comercialización y exportación requiere papeleo y gastos, que no todos están en capacidad de afrontar, máxime si se trata de productores que por vez primera se aventuran a ir más allá de sus sembradíos y están en un proceso de aprendizaje y adquisición de conocimientos, herramientas, contactos y experiencias.
El Ing. Bernal expresó que como nuestro país no tiene tradición agrícola exportadora, está un poquito atrasado en la materia.
Desde el 27 de septiembre se llevó a cabo la capacitación. Incluyó Calobre, Las Mirnas en el Area de los Santos y luego pasarán a Chiriquí y a otras provincias.
En esta faena de capacitación y fomento de la conciencia exportadora, AGROPYME se auxilia con otros aliados del Panamá profundo, que también quieren mejores condiciones de vida para la población de ese sector del país.
Conjuntamente con el MIDA y la empresa privada, en Chitré se está haciendo un ejercicio de capacitación de comunidad productora por comunidad productora, manifestó el entrevistado, quien expresó su convicción de que esas lagunas existentes por la falta de tradición agrícola exportadora (que hacen que Panamá esté un poquito atrasado en la materia), serán superadas con trabajo en equipo, capacitación y el entusiasmo desbordante del productor que quiere mejores horizontes para sí y su familia.]


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136211
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América