Hoy los tiempos han cambiado y los herederos de las familias reinantes no sólo se casan con plebeyas, sino que rompen además con las reglas puritanas que prevalecían en los matrimonios aristocráticos, como lo confirma la boda, del sábado, de Carlos de Inglaterra con Camilla Parker Bowles.
Los cambios registrados se reflejan con elocuencia en la siguiente lista: Felipe de España se casó con Letizia Ortiz, convirtiendo en princesa de Asturias a una periodista divorciada; la archiduquesa de Luxemburgo es una licenciada en Ciencias Políticas de origen cubano y la princesa Máxima de Holanda es argentina.