Panamá tiene que hacer un gran esfuerzo más grande para reducir al mínimo los casos de SIDA, enfermedad que constituye un problema de gran impacto económico porque afecta a población económicamente activa, sobre todo en el auge de su productividad (personas de 30-40 años), planteó el Dr. Claude Betts, epidemiólogo.
Al inicio de la epidemia de cada diez personas afectadas nueve eran hombres, en tanto que hoy por hoy se está incrementando el número de mujeres, víctimas de la enfermedad y hay una por cada dos hombres con SIDA, explicó el Dr. Betts.
Recalcó que estas personas son presas del SIDA, cuando están retribuyendo a la sociedad a través de su productividad la riqueza que invirtió en ellas con creces, lo cual además de que les trunca el futuro les coloca en necesidad de tratamientos muy costosos.
Siguió diciendo que si los/las pacientes pueden mantenerse activos/as, al menos pueden compensar el costo de las medicinas. Pero, enfatizó en que la prevención es lo que más ahorros representaría y liberaría de esta onerosa carga que el SIDA representa para el Estado y la sociedad en general.