Esta cinta se jacta de tener a un fuerte grupo de atletas competitivos y mundialmente famosos, incluyendo al tres veces ganador del Súper Tazón, Michael Irvin (Dallas Cowboys) y al cuatro veces ganador del Súper Tazón, Bill Romanowski (Invasores de Oakland, Broncos de Denver, Águilas de Filadelfia y 49ves de San Francisco).
Pero aún así encuentran los sábados un desahogo cuando llegan al gimnasio donde practican porque comparten con sus compañeros e intercambian experiencias.
Díaz recalcó que por ello es importante que una persona con discapacidad se integre y que familiares o amigos los apoyen.
Además considera que todavía hay que hacer más en materia política, ya que las autoridades tienen que ir más allá, porque es evidente que el sistema de transporte no es el adecuado y son pocas las infraestructuras que se han habilitado para permitir su movilización.
El baloncesto sobre sillas de ruedas, para muchos tal vez sea un deporte común y corriente que no tiene nada novedoso, sin embargo para quienes tienen discapacidades es un deporte extremo y peligroso, manifestó Díaz.
Eric Díaz explicó que lo difícil no es sólo que la sociedad los acepte sino, el que ellos se acepten tal cual son.
"Cuando las personas llegan aquí solo nos queda trabajar con ellos, hacerles comprender que es un deporte como cualquiera. Muchos no se atreven a practicarlo, porque dicen que nunca han jugado este deporte. En mi caso nunca jugué baloncesto, pero me acostumbré y lo aprendí", indicó.
Lo más difícil, además de vencer el miedo es tener la silla adecuada, ya que si el deportista no tiene una que se adapte o acondicione para jugar es una grave dificultad para ellos.