¡Quién lo podría imaginar! El estrés también tiene su lado bueno.
Las emociones forman parte de nuestra vida, y la de mayor influencia es el estrés. Pero si el organismo no está sometido a esta situación de manera excesiva, el estrés puede ser útil en ciertas ocasiones.
Cuando la persona se encuentra en una situación de riesgo, esa tensión es la que activa una serie de mecanismos en el organismo, los cuales le permiten reaccionar para enfrentar lo que percibe como peligroso y no quedarse completamente paralizado. Entonces, ¿qué tiene de bueno el estrés?
Una de las ventajas es que se convierte en una herramienta de supervivencia, agiliza las funciones cognitivas y estimula el sistema inmunitario en un corto plazo.