Las artes marciales se apoderan del cine. Jackie Chan no acaba de promover su nueva cinta “Dragon Ball Evolution” y ya está listo para iniciar el rodaje de su cinta “Kung Fu Kid”, el remake de “Karate Kid”.
El actor chino está listo para darle vida al tan querido “señor Miyagi”, un papel que desempeñó el fallecido actor Ralph Macchio en la década de los ‘80. Sí, Jackie ya entrena con la famosa pose de la “grulla”, para preparar al nuevo Daniel San.
La historia será muy parecida a la anterior, tratará de un joven cuyos compañeros de clase atacan continuamente hasta que conoce a un maestro de karate que se convertirá en su amigo y mentor.
Jackie, cuyo verdadero nombre es Kwong Sang, está muy emocionado con este papel y sabe que es uno de los retos más grandes que tiene. Desde 1979, cuando incursionó en el cine americano sin mucho fruto, se propuso a conquistar el mercado occidental y con sus filmes “Rush Our”, “The Tuxedo” y muchos papeles dramáticos la crítica lo ha favorecido.
Historia de un guerrero:
La vida de Jackie es muy compleja. A sus 54 años, este hombre no sólo se destaca por su capacidad actoral, también es director, guionista, cantante, acróbata y productor de cine.
Sus padres eran muy pobres, tanto, que tuvieron que pedir dinero a sus amigos para pagar la cuenta del hospital tras el nacimiento de su hijo. Desde pequeño le inculcaron el amor por el Kung Fu, pero un día su padre decidió darle una educación y lo matriculó en la Ópera de Pekín, aprendió canto, baile, música, acrobacias, y soportó duras pruebas de resistencia física por más de 19 horas diarias.
Su mundo se distinguió por muchos nombres. En donde quiera que el joven Sang fuera recibía un apodo diferente. Estando en el colegio, el joven Jackie grabó su primera cinta “Las siete pequeñas fortunas” junto a sus seis maestros de ópera.
Empezó a grabar películas de artes marciales, ganándose una reputación como acróbata en filmes como “Golden Harvest”, “"Fist of the Fury” y “Enter the Dragon”.
Con los años siguientes compartió carteles con la leyenda Bruce Lee, y cuando el conocido “Dragón” murió, Chan fue el sucesor.
Mucho arte poca plata:
Antes de cumplir 20 años, Jackie había participado en más de 25 filmes chinos. Como no quería vivir bajo la sombra de Lee, optó por otro tipo de cine, uno menos rudo que el impuesto por el maestro del Kung Fu.
Adoptó un estilo cómico más en la línea de Buster Keaton y fue justo cuando empezó a triunfar de verdad, finalizada la década del 70, aunque la remuneración en aquel continente no era lo que esperaba.
Jackie quería todo o nada. A pesar de que era una estrella en China y Europa, la taquilla estadounidense se resistía. Su intervención en “Duro de matar” en 1996 lo hizo brillar, y el éxito seguiría las comedias “Rush Our” y “The tuxedo”, con las que se consagró y enamoró al mercado anglo.