Variedades

El libro reunió a cientos de estudiantes el lunes

Si tenían alguna pregunta, lo disimularon muy bien. Nadie levantó la mano a la hora de hacerla. Después de todo, las perlas son mudas.


Atentos los 300 alumnos los escucharon en una sala llena, la víspera del Día del Libro. Para muchos estudiantes quizás era la primera vez que estaban ante el autor de algún libro que habían leído.

Con todo y que perdieron la valiosa oportunidad de indagar más acerca de los escritores que compartieron varias horas en la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero el lunes en la mañana, hay que aplaudir ese primer paso de la muchachada.

 

"Ustedes son como perlas y las perlas brillan", les dijo al final la Prof. Marcela Rosero, que lideró la organización de este Encuentro e hizo de maestra de ceremonia.

Repetimos, se portaron bien, escucharon a los autores invitados que les relataron anécdotas y les hablaron sobre cómo surgió en ellos la chispa inspiradora, de qué manera nacieron sus obras (el título, el tema y otros pormenores).

Participaron en el conversatorio Ernesto "Neco" Endara, Ricardo Ríos Torres, Tristán Solarte (Guillermo Sánchez Borbón), Rose Marie Tapia y Abel Castillo Pérez.

 

Ernesto "Neco" Endara habló sobre "Recetas para ser bonita" y "Puro cuento". Aconsejó no tomar al pie de la letra un cuento suyo donde hubo un secuestro de un docente por los alumnos. También les habló de cómo cuando niño él vivió frente al Instituto Nacional y se hizo colector de aviones de papel que iban a aterrizar allá y más tarde él pasó de coleccionarlos a construirlos. Eso fue cuando lo expulsaron de La Salle por bajo rendimiento y lo internaron en el Nido de Águilas, donde años más tarde a petición de un profesor suyo dictaría clases de Física, que por cierto sí era una materia que le gustaba.

A Tristán Solarte la Prof. Rosero le había dicho que los estudiantes querían saber si existía o existió "La Tulivieja".

El autor les relató algunas anécdotas. Les dijo que cuando niño una cocinera suya lo amedrentaba a menudo cuando no quería dormir diciéndole que lo hiciera o "La Tulivieja" se lo llevaría. Y después le fueron pasando vivencias que parecían confirmar la existencia de ésta, al punto de que para "matarla", pues se había metido de tal forma en su mente que era una obsesión, optó por convertirla en personaje de su narrativa.


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407116
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América