Unidos somos mejores, el amor y solidaridad son caras de la misma moneda, una con la que todos debemos irnos acostumbrando a pagar, si queremos que la vida, los demás y Dios (no necesariamente en ese orden), nos den el visto bueno.
En el musical “El Mago de Oz”, ochenta talentos panameños- 47 en escena, 16 de ellos niños- demuestran, en un extraordinario espectáculo rico en colores, efectos de luminotecnia, coreografía , música , escenografía y actuación, que trabajar en equipo y poner el corazón y la mente en sintonía producen calidad.

Cae como anillo al dedo para los que siempre ven el cielo lleno de nubarrones.
Invita a valorar el hogar, la familia y los amigos.

Salpicada de inocencia, carisma, humor, insta a desentrañar y exorcizar miedos, prejuicios, rencores y a dar paso al arco iris en cada página de nuestras vidas.
El elenco, de actores, actrices, bailarines y cantantes, del cual forman parte María Gabriela Garrido (Dorothy), Ludwik Tapia (El Espantapájaros), Miguel Cuadra (El León), Daniel Gallimore (El Hombre de hojalata) y Odette Versailles (La Bruja) , Álvaro Gómez (Tío Henry, guardia capitán, cuervo, mono y árbol siniestro), Juan Pablo Fábrega (Híckory, cuervo, guardia y árbol siniestro), Luis Salas (Zeke, cuervo, mono volador, guardia, árbol siniestro), Eduardo Capecci (Hunk, cuervo, mono volador, árbol siniestro y ciudadano de Oz), Andrea López, Ana Patricia Giraldez, Tatiana Atherley, Nathaly Paredes , Zulany Pacheco, Julio Alejandro Barsallo, Javier Acuña, Abdel Sugasti, Armando Bonilla, Alejandro Fábrega, Roberto Esquenazi, Mía Rocha, Daniel Preciado, Darel Grosso, Christine Loo, Mónica Lao, Ana Laura Olivella, Ana Isabel De la Guardia... entrega excelencia en cada función.

Este montaje, el octavo de Producciones Escénicas S.A. invita a capear el temporal con dignidad, ganar tus batallas en buena lid y mostrar empatía.
El mensaje de la productora, Alida Gerbaud de Fábrega, en el programa de manos, no deja lugar a dudas de que la obra es un cofre de sorpresas y enseñanzas: “La historia de El Mago de Oz nos enseña que todo en el universo está conectado. Aprender a valorar, respetar y amar, a todos y a todo, nos abre las puertas de esa ciudad celestial”.
Ella dedica la producción “a todos los que sueñan con una meta, cualquiera que sea, y luchan contra sus propias brujas por alcanzarlas. Los invito a disfrutar de este clásico con el espíritu de un niño. Si cerramos la mente, y abrimos el corazón, veremos ese camino de ladrillos amarillos”.