Los muebles de fibras naturales como el mimbre - casi un clásico- vuelven a situarse en un lugar preferencial.
No solo se utilizan en exteriores, ya que los profesionales de la decoración se arriesgan a colocarlos en las interioridades de las residencias dándole así al espacio, un toque único y ‘chic’.

Sin embargo, antes de adquirir cualquier mueble de mimbre, se requieren una serie de cuidados que garanticen su durabilidad.
Existen diferentes muebles de este material en el mercado, como las mesas, sillas, sillones, mecedoras, armarios, cestas, etc.

Estos son muy elegantes y sencillos, y le dan un toque de personalidad y calidez a cualquier ambiente, puntualiza la decoradora de interiores Irene Sánchez.
La comodidad y la facilidad de transportación son otras de las cualidades por las cuales se utiliza esta clase de mobiliario. “Se pueden mover de un sitio a otro sin esfuerzos”.

Se combinan bien con creaciones de cuero, vidrio, metal y textiles.
Para darles un toque más original, lo ideal es combinarlos con cojines y demás telas a juego. Eso sí, buscándoles colores adecuados para no desencajar.