El actor describió como "un milagro" el embarazo de su mujer, Kelly Preston, ya que llevaban años intentando que llegase un nuevo miembro a la familia. "Lo llevamos intentando años y no pensábamos que fuese a pasarnos. Es un milagro, nos sentimos bendecidos y agradecemos el apoyo que hemos recibido de gente de todas partes del mundo", explicó el artista.
La pareja perdió trágicamente a su hijo de 16 años, Jett, en 2009, quien murió durante unas vacaciones en Bahamas y tiene otra hija de 10 años, Ella. Dicen que el bebé nunca ocupará el puesto de Jett.