En esta nueva versión recreada en la campiña francesa, el joven D" Artagnan, caracterizado por Justin Chambers, se aventura en un viaje a París, con el propósito de vengar el asesinato de su padre, el cual ocurrió diez años atrás.
D" Artagnan cree que está preparado para enfrentar a los malvados, porque ya es un hombre valiente que ha adquirido habilidad con la espada, pero no sabe que todavía le falta poseer la templanza que controle su furia y le permita enfrentar y vencer a su enemigo, el poderoso y astuto Febre (Tim Roth).
En su peregrinar y búsqueda de venganza, la vida lleva al joven espadachín con los reconocidos tres mosqueteros, Aramis, Athos y Porthos, en quienes encuentra comprensión, pero también mucha disciplina.
No obstante, a pesar de sus nuevos aliados, el Mosquetero número cuatro tiene que pensar dos veces en consumar su venganza, al dejar que el amor irrumpa en su vida a través de Francesca (Mena Suvari). Es así como el amor, la venganza y patriotismo de D" Artagnan, se debaten entre las convicciones y el deber; llevando consigo diversos enfrentamientos entre mosqueteros y malvados.
En esta producción a cargo de Moshe Diamant, en cuyo elenco principal figuran Catherine Deneuve, Stephen Rea y Nick Moran, la esencia de los "Mosqueteros" novela clásica, original del escritor Alejandro Dumas, sigue siendo la misma, a pesar de ligeros cambios y añadiduras.
Carbohidratos: Constituyen la fuente más común de nuestra energía diaria. Los más adecuados son los cereales integrales y las frutas.
Grasas: Lubrican el cuero cabelludo y el pelo. Las más recomendadas son aceites vegetales de oliva, girasol, ajonjolí y soya.
Fibra: La mejor fuente de fibra lo constituyen los vegetales y el germen de trigo, los cereales integrales sin refinar, los frijoles y el maíz.
Comer hortalizas frescas y crudas, sino, hervidas ligeramente pero no recocidas, pues pierden sus nutrientes.
Abundante frutas frescas.
Beber mínimo ocho vasos de agua diarios.
Comer ensalada verde una vez al día.
Comer un huevo dos veces a la semana.
Tomar leche descremada ya que tiene más calcio, menos grasa y menos calorías.
Comer frituras, alimentos procesados o enlatados.
Consumir abundante mantequilla.
Consumir abundante sal ni azúcar. Si puede, destierre las golosinas y los carbohidratos refinados (pasteles, bizcochos, etc.).
Consumir alimentos muy condimentados.
Fumar o beber alcohol
Comer alimentos picantes.