A sus 17 años, Elida está muy consciente de la importancia de su papel en esta festividad. "Es el festival más auténtico del país y por eso, toda la organización hace hasta lo imposible para que no se desvirtúen los actos", señala la soberana.
La historia de cómo Elida llegó a ser la reina de este festival es muy interesante. El domingo, cuando se realizó la escogencia, en la que tenía que responder asertivamente algunas preguntas sobre la cultura ocueña, ella estaba muy preocupada por el examen de Química, que tenía que presentar al día siguiente.
Entre fórmulas e historia del folclore se envolvió en esas horas. Al ganar sus amigos y familiares le decían que festejara, pero ella se encerró a estudiar. Luego de presentar un buen examen empezó la fiesta que culminará el próximo domingo, cuando termine el Festival.
Su preocupación por los estudios, responde a que desea estudiar Medicina y especializarse en Cirugía.
"Me siento orgullosa de ser ocueña, ya que desde que tengo dos años participo en el Festival y mis familiares son artesanos del lugar", señala la estudiante de sexto año.
El viernes es el día dedicado a los niños. Se realizan concursos de cantos, grito, saloma, tamborito y otras expresiones folclóricas. Llegada la noche se le hará un homenaje especial a baluartes del folclor, de cada corregimiento del distrito de Ocú.
La mañana del sábado es la más esperada por muchos. Se celebra el tradicional matrimonio campesino, en la Iglesia de San Sebastián. Como todos los años, se eligen parejas de las diversas comunidades, que reúnan las características de respeto, amor y buen ejemplo, y se hace un sorteo. Los agraciados del 2007 son Vielka Chávez y William Rodríguez, del Potrero.
Luego de la boda, los novios recorren por toda la Avenida Central del pueblo, con baile de mejorana, con gritos y salomas, hasta llegar a los terrenos de la feria en donde se realiza la celebración.
Culminada la fiesta, continúan los concursos de adultos y en la noche el Duelo del Tamarindo, dramatización en la que dos hombres de la región luchan por su honor.
Para cerrar con broche de diamante, se lleva a cabo el domingo, el gran desfile típico de carretas, y delegaciones de escuelas, instituciones y conjuntos folcóricos. La reina aparece en un rancho que es cargado por más de una decena de hombres, para demostrar que el manito ocueño es un hombre fuerte.
Si desea asistir a este importante evento cultural y no tiene familiares en Ocú, puede viajar sin problema, ya que hay dos hoteles y una posada, además de alrededor de 10 restaurantes, entre pizzerías, comidas rápidas y regionales.
Según los promotores del festival, usted se gasta un aproximado de 25 dólares por día (incluyendo hospedaje, transporte y alimentación).
En tarima estarán grandes exponentes del típico como Dorindo Cárdenas y Alfredo Escudero.
Hasta Ocú toma tres horas y media de camino en bus y su costo es de siete balboas.