Farid Nasr Wasel, "mufti" de Egipto, la principal autoridad religiosa musulmana del país, emitió una "fatua" (decreto islámico) en la que considera el fumar motivo de divorcio.
La "fatua", difundida hoy por los medios de comunicación egipcios, responde a las peticiones de los promotores de una campaña contra el consumo de tabaco, impulsada por el Gobierno y diversos grupos privados, que tuvo escaso éxito a principios de este año.
Cifras de organizaciones privadas apuntan a que al menos el 50 por ciento de los alrededor de 65 millones de ciudadanos egipcios fuman, ya sea cigarrillos o en narguile (pipa de agua).
"Si la esposa considera que no se siente capaz de convivir con un marido fumador, tiene el derecho de pedir el divorcio", dice el texto de la "fatua", que sirve en este caso lo mismo para el caso contrario y que, aunque no tiene fuerza legal, es un condicionante moral para los musulmán.