Variedades

El mundo "fashion" de los + jóvenes

Tal y como dicta la frase "todo en exceso es malo", la moda tambi'e9n puede hacernos caer en equivocaciones.


Qué tendrán en común la palabra "Fashion" y la frase "T b o en Ksa", que tal vez resulte indescifrable? A simple vista y sin poner a trabajar un poco el sentido común, nada.
Pero si nos vamos a la interminable lista de rasgos que caracterizan hoy a los adolescentes, encontramos la respuesta exacta: ambas forman parte de esa moda que los envuelve de pie a cabeza, por dentro y por fuera.
"Fashion" es la forma breve y sencilla que encuentran para describir el último grito de la moda, en cuanto a vestuario se refiere. Mientras que la unión de letras, que al final dan una idea con sentido, es el nuevo lenguaje a través de los teléfonos celulares, aunque los defensores del idioma lo rechacen y critiquen.
Ante la espiral de modalidades que desarrolla la juventud, que va desde sumarse a la ola de un corte de cabello equis, hasta una notable obsesión por poseer el último modelo de Ipod o celular, surgen las interrogantes de ¿por qué los adolescentes se sienten tan atraídos por la moda?, y, ¿por qué buscan maneras extravagantes de vestir y de actuar?
Para la psicóloga Elena Tejeira, este comportamiento de los jóvenes no es asunto privado de la época actual, pues durante décadas, una característica distintiva de éstos ha sido la necesidad de encontrarse a sí mismo, de descubrir su identidad y ganar su espacio dentro de una sociedad regida por el constante cambio.
Y para lograrlo, se dejan seducir por las modas, ya que a través de ellas, tratan de marcar una clara diferencia entre su mundo y el de los "niños", del cual sienten haberse desprendido.
"Los adolescentes como tal, se sienten atraídos por lo novedoso, lo innovador, por la línea fácil que los haga merecedores de ser reconocidos dentro de su círculo social", aseguró la especialista.
También, ese apego a las últimas tendencias marca la línea distintiva entre su mundo y el de los adultos, a quienes ven como seres arraigados a costumbres y a maneras de pensar y de actuar a años luz de donde la juventud está ubicada.
En términos generales, los patrones que dicta la moda (y entiéndase moda sana) no son negativos, pues que un muchacho lleve el cabello excesivamente largo o de plano al rape, o que una chica use pantalones a la cadera enseñando un piercing en su ombligo, son tendencias que así como llegaron, evolucionarán y serán reemplazadas por otras particularidades.
Tal vez muchos opinen que no es necesario acaparar todas las modas por las que estamos tentados.
Sin embargo, esa búsqueda de su propia identidad, el adolescente la desarrolla tratando de experimentar, y para ello prueba diferentes caminos, explora formas de ser, actuar y expresarse hasta que encuentra aquellas con las que se siente cómodo y con las cuales se identifica.
"Esto constituye un proceso normal y necesario por el que todo ser humano atraviesa", manifestó Tejeira.
Existe también una realidad latente, porque dicho proceso en el que se buscan esas cosas que están de moda, se ha complicado, ya que en ninguna época anterior, los jóvenes habían tenido a su alcance tantas opciones.
En un abrir y cerrar de ojos salen al mercado un sinfín de modelos de celulares, compitiendo uno con otro por dar la mejor tecnología; un Ipod o Mp4 con más capacidad o color más atractivo que otro, y ni hablar de los vídeo juegos.
Pero la moda no solo se limita al aspecto material, pues ese abanico de opciones también responde a las alternativas para trabajar, las actividades recreativas y hasta para las carreras que en su momento "están de moda".
Ese proceso de búsqueda que experimentan los jóvenes, puede resultar angustioso y estresante para los padres, ya que los adolescentes suelen manifestarse rebeldes, temperamentales y malhumorados durante ese periodo de reafirmación de la propia identidad.
Lo que más desconcierta a los padres, es el hecho de que las manifestaciones de la personalidad, los estilos en el vestir y las amistades cambian frecuentemente, y los momentos de tensión que dichos cambios generan, son tan impredecibles que pueden durar unas cuantas horas o prolongarse por meses.
Cuando la moda se centra en una cabellera más o menos larga o en un vestuario que raya en lo ridículo, no hay mucho de qué preocuparse, pues tarde o temprano las aguas del río llegarán a su nivel y el día de mañana, los muchachos dejarán a un lado los vestuarios estrafalarios.
No obstante, cuando los jóvenes para sentirse a la moda desarrollan conductas antisociales o actúan en contra de los valores, el respeto y la dignidad, están entrando en terreno peligroso.
En ocasiones puede verse como una "moda" el demostrar una gran capacidad para ingerir alcohol o quebrantar el reglamento dentro de algún centro educativo.
También se puede adoptar la moda de un trato irrespetuoso o de utilizar un lenguaje agresivo, vulgar y ofensivo.
También resulta negativo y hasta peligroso, cuando en ese afán de igualdad, las muchachas demuestran una falta total de feminidad y dejan al lado el pudor.
Es importante orientar y apoyar a los jóvenes para que tomen decisiones correctas, pues con esos comportamientos tan de moda entre muchachos y muchachas, se corre el riesgo de sentar bases equivocadas, que indudablemente van a repercutir negativamente en sus relaciones familiares futuras.


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292226
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América