Luchó hasta el último momento, pero perdió esa batalla a pesar de mostrarse optimista y mantener las esperanzas de regresar al escenario.
El artista murió a las 5: 00 a.m. (hora de Italia) en Módena, su ciudad natal y (11: 00 p.m. miércoles hora local). Será allí donde se realizarán sus honras fúnebres y una misa en la catedral mañana sábado.
Pavarotti, quien dedicó su vida al servicio del arte, como el mismo dijo poco antes de recibir un galardón, deja un legado de incalculable valor musical.
Su última aparición se registró en la ceremonia de apertura de las Olimpiadas invernales en Turín, en febrero del año pasado, cuando interpretó Nessun Dorma.
El maestro consideraba que "la literatura para tenor, es la más variada de todas".
La respuesta de sus seguideros al enterarse del fallecimiento, ha sido inmediata. Algunos han salido a las tiendas para comprar sus discos, otros se lamentan y lloran.
Panamá no es la excepción. Juan Carlos Tapia, Presidente de la Fundación Bil Canto, fiel admirador y seguidor de la carrera del "Big Luciano", como también lo llamaban, dice sentirse sumamente consternado por esta gran pérdida.
Expresó, que el mundo musical está de luto, ya que Pavarotti es y seguirá siendo el más grande tenor del siglo pasado y de éste.
Tapia señaló que le causó mucho dolor ver al tenor italiano durante su visita a Panamá. Estaba muy enfermo, su voz no era la misma, sin embargo; "nunca dejó de ser Luciano Pavarotti".
Leticia Fonseca de Arias, quien fue directora ejecutiva del despacho de la Primera Dama Rubi Moscoso, fue la encargada de traer al maestro Pavarotti a nuestro país.
Ella, dice que la presentación del tenor el 28 de enero 2004 en el Teatro Anayansi fue sumamente emocionante, "fue un acontecimiento histórico".
Para su visita, el maestro, hizo algunas peticiones, "el podía hacer las que quisiera", declaró nuestra entrevista, algo emocionada.
Las más importantes fueron. un piano de cola, el cual fue prestado por el Teatro Nacional, una habitación con una cama grande, cortinas blancas y rampas en el baño por su estado de salud.
Un Mercedes Benz negro, para movilizarse, y detrás del escenario quería un sofá y una mesa para descansar.
Los cuatro días que estuvo en Panamá, visitó el Canal. Estando allí "su rostro reflejaba felicidad, sobre todo cuando pasó un crucero con turistas y al verlo le gritaban y expresaban su respeto y admiración".
"Era un hombre sencillo y demasiado talentoso. Su visita fue algo histórico y un gran aporte para nuestra cultura", dijo Leticia de Arias.
Diferentes personalidades recuerdan aspectos y detalles de la vida del tenor. En su mayoría destacan su faceta como hombre afable así como su indiscutible voz.
El tenor español Plácido Domingo destacó hoy la "gloria de la voz" y el "maravilloso sentido del humor" del fallecido artista Luciano Pavarotti.
"Siempre admiré la gloria de su voz dada por Dios, ese inconfundible timbre especial desde lo más bajo a lo más alto de la escala del tenor", señaló Domingo en una declaración desde Los Angeles.
"También amé su maravilloso sentido del humor y en varias ocasiones de nuestros conciertos con José Carreras, los llamados conciertos de los Tres Tenores, nos olvidábamos de que estábamos dando un concierto ante una audiencia que había pagado, porque lo disfrutábamos tanto entre nosotros mismos", añadió.
El tenor español José Carreras calificó ayer a Luciano Pavarotti, como "uno de los tenores más grandes de la historia, comparable con muy pocos artistas", además de considerarle un "gran amigo".
"Es un día muy triste, ha sido muy trágico, es una gran pérdida, no sólo por ser una de las mejores voces, sino por ser también un amigo cercano", declaró Carreras en la ciudad sueca de Karlstad.
Carreras, que formó con Pavarotti y Plácido Domingo el trío "Los tres tenores", destacó que siempre había tenido una "excelente relación" con el cantante italiano y se mostró "feliz" por haberle conocido.
La fundadora y directora de la ópera de Colombia, Gloria Zea, y el barítono Valeriano Lanchas, discípulo de Luciano Pavarotti, deploraron la muerte del tenor italiano y coincidieron en que una de sus mayores virtudes fue acercar el arte lírico al gran público.
"Es una pérdida infinita", declaró a Efe Gloria Zea y subrayó que "su trabajo tiene muchísimo que ver con el auge y la importancia a nivel mundial que hoy en día tiene la ópera".
Añadió que Pavarotti "es sin duda una de las más grandes figuras de la lírica universal y el color de su extraordinaria y bellísima voz se reconocía a distancia".
El presidente de Estados Unidos George Bush recordó a Pavarotti "como un gran humanista que usó su talentó magnífico para convocar tremendos niveles de apoyo para las víctimas de tragedias en todo el mundo".
Un joven Pavarotti, entonces apuesto y delgado, impresionó de tal forma con su interpretación de Rodolfo en "La Bohéme", de Puccini, (1961) al director de orquesta Richard Bonynge que le contrató para hacer pareja con su esposa, una ya consagrada Joan Sutherland, en una gira por Australia que supuso el despegue internacional del tenor y de la colaboración entre ellos.
Hoy el mundo llora su muerte.
La capilla ardiente ya se instaló en la catedral de Módena, la ciudad en la que nació hace 71 años.
Hasta el sábado, admiradores, amigos y familiares del conocido tenor podrán despedirse de él.
Pavarotti nació en octubre de 1935 en la ciudad italiana de Modena. Practicaba mucho deporte y ganó fama local por primera vez cuando era miembro del equipo de fútbol de su pueblo.
El famoso tenor comenzó cantando en el coro de Modena con su padre, un ferviente amante de la ópera y con un talento de principiante.
Su debut fue en abril de 1961 con la popular ópera de Puccini "La Boheme, " en el teatro de la ópera en Reggio Emilia. Ese éxito lo llevó a presentarse por toda Italia y por el mundo entero, donde conquistó al público de Amsterdam, Viena, Zurich y Londres.
Su debut en Estados Unidos fue en febrero de 1965, en una producción de Miami de una ópera de Gaetano Donizetti, "Lucia di Lammermoor, " junto a Joan Sutherland, el comienzo de lo que se convertiría en una sociedad histórica.
En 1972, en la producción de Donizetti "La Fille du Regiment, " Pavarotti cantó sin esfuerzo un aria que contenía nueve Dos de pecho. La audiencia ovacionó al tenor y desde entonces su reputación sobrepasó los confines de la ópera y la música clásica.
En 1990, se unió a las estrellas españolas Plácido Domingo y José Carreras en el Mundial de Fútbol de Italia y presentaron clásicos de la ópera frente a millones de amantes de ese deporte por todo el mundo.
Las ventas de discos de ópera aumentaron tras el concierto de gala en los Termas de Caracalla, que fue transmitido a 800 millones de personas, y extractos del aria "Nessun Dorma" de la ópera "Turandot" de Puccini se transformaron en un ícono de la fiebre por el fútbol.
Mientras la fama de Pavarotti como gran estrella se diluía cuando tenía cerca de 60 años, su vida personal cambió rotundamente. Dejó a su esposa tras 37 años de matrimonio por su asistente Nicoletta Mantovani, menor que sus tres hijas, con quien se casó tras un disputado divorcio.
Los problemas médicos afectaron los últimos años de la carrera del "Gran Luciano, " forzándolo a cancelar varias presentaciones de su gira mundial.
Pavarotti fue intervenido quirúrgicamente en julio del 2006 para remover un tumor pancreático, y en agosto del 2007 volvió a ser internado en Modena.