La directora de la revista Vogue, Anna Wintour, pasa de hacer portadas a ser la protagonista en el último número de abril de la revista de alta gama publicada por The Wall Street Journal con el título “El negocio de ser Anna”.
"La editora de Vogue ha ocupado siempre el lugar más poderoso de la moda en Estados Unidos. Pero Anna Wintour y su red de amigos aliados han ayudado a convertirla en una marca global que trasciende a la moda".
Así presenta la revista el reportaje que dedica a la reina de la moda, conocida por su fuerte personalidad y carácter, que posa con su rostro serio para el fotógrafo peruano Mario Testino, con su inconfundible melena recta y sus inseparables gafas oscuras.
Es la editora de la edición de América de la revista Vogue desde 1988 y nadie duda en referirse a ella como la persona más influyente en la moda, pero su influencia va mucho más allá.
La revista presenta un diagrama con algunos aliados entre los que hay políticos, como el alcalde de la ciudad de Nueva York; empresarios como Francois-Henri Pinaul, Bernard Arnault y Barry Diller; deportistas como el tenista Roger Federer y celebridades como Sarah Jessica Parker y Nicole Kidman.
En el mundo de la moda, no faltan nombres como: Calvin Klein, Miuccia Prada, Tom Ford, Oscar de la Renta, Karl Lagerfeld, John Galliano y Marc Jacobs.
Sin embargo, su círculo íntimo es reducido, aunque saben que pueden contar con la lealtad de Anna, según cuenta Harvey Weinstein, copresidente de la Weinstein Company, "Anna está ahí para lo bueno o lo malo".