EL sí que tiene "la señal". Rodrigo Farrugia es el niño del comercial actual más famoso y pintoresco de la TV panameña. Con su famosa frase "la señal papá, la señal", a diario es llamado y reconocido por el público en las calles. Le piden autógrafos y fotografiarse junto a él.
"A mis nueve años estoy haciendo un sacrificio para estudiar y trabajar en la actuación, porque mi papá dice que tengo que estudiar si no, no hay actuación", indica este pequeño adulto.
Nos causa gran impresión la forma en que se expresa, pero no es para menos, Rodrigo, es hijo de Rodrigo Farrugia un destacado actor de teatro y de la televisión panameña, quien recientemente trabajó en "El salpicón" y "Así es el barrio", un hombre con años en el medio artístico.
Como toda historia tiene su inicio, el pequeño Rodrigo era de esos niños que le encantaba ir a los "sets" de grabación con su padre. "Un día, mientras realizaba la grabación de una comedia me llevé a mi hijo. En el momento en el que el director dijo: uno, dos, tres, acción, Rodrigo repitió lo mismo. Pensé que me iban a regañar, pero no fue así", dijo el padre.
Por el contrario, al día siguiente el director invitó al pequeño a un proyecto.
Desde ese momento, la vida de este niño cambió para bien.
Inició animando el programa de TV "Los caninitos". Luego estudió algunos cursos de teatro y el resto ya es historia. Su primer gran logro para un comercial de TV fue el que hizo para Doit Center. Aparecía sentado en una carretilla y decía ¡Ohh! Después con Más Móvil: "La señal papá".
Se toma su papel de actor muy en serio, admite que en la calle todos lo saludan y las chicas le piden besos y abrazos. Él ni corto ni perezoso los regala. Es un niño muy sociable y cariñoso, va por buen camino para ser todo un Casanova.
"A veces cuando estoy en la escuela llegan las chicas y me preguntan si soy yo, el del comercial. Digo sí, y enseguida me piden besos y yo se los doy, aunque ni siquiera las conozco", afirma. ¡En serio que es un peligro!
Mientras sigue contando sus hazañas el padre se sorprende, "oye, sabía que la gente te saludaba, pero no que ibas por allí repartiendo besos a diestra y siniestra", el niño suelta una risa inocente.
A medida que la tertulia avanza, nosotros nos vamos adentrando más en el mundo del pequeño Rodrigo.
"La verdad me conmueve mucho que haya aprendido tanto en tan poco tiempo, me siento muy orgulloso de él", agrega el padre.
Su madre también ha hecho pequeños papeles en algunas obras, y el niño espera que su hermanita de tan solo un año también sea actriz, ya la está entrenando. Imagínense una familia de actores.
"Mi abuelita dice que ya nada más falta que nuestra nana también lo sea", nos dice riendo.
Lo suyo es actuar, no importa el medio. Rodrigo es un niño como todos los demás, con un poquito más de responsabilidades; juega fútbol, visita el parque, comparte con sus amiguitos, inclusive pasa largas horas viendo los Power Rangers, su cómica favorita.
De todas las obras en las que ha participado, asegura que "Urbano valor" fue la que más lo marcó, pues tenía un gran mensaje para los niños. Les enseñaba a detectar la corrupción y enfrentarla.
Dobla voces para las cómicas que vienen en otros idiomas, dobla los comerciales en radio, modela y sólo está en tercer grado.
El interés que reflejan sus ojitos por esta profesión es inmenso. La verdad es un placer conversar con niños como éste. Él es un diamante de la nueva generación de actores panameños, que con el tiempo se pulirá y brillará con luz propia.
Para quienes no lo conocen, lo podrán ver en la obra "El Arca de Noé", en el Teatro En Círculo desde el 21 de junio hasta el 8 de julio.
El niño de la señal..
Con tan sólo nueve años ha interpretado varias obras de teatro, desde el jueves participa en "El Arca de Noé".