La ganadora del Oscar, Meryl Streep, afirmó que la lucha por hacerse con el prestigioso premio de la Academia de Hollywood se había convertido en algo tan complicado como una campaña política porque, como pasa con los políticos, cuando se trata del Oscar, el dinero es el que manda y no el talento.
"Toda la campaña me parece tan indecorosa que no he hecho nada. Espero que el trabajo hable por sí solo pero me temo que, como con los políticos, el dinero termine ganando", dijo Streep, que está nominada en la categoría de mejor actriz de reparto, a Reuters en una entrevista.