Dos pasiones que combina bien y le llenan son para Antonio Imbert la música y la pintura.
Son como dos hijos que se quieren por igual. Aunque, admite, que le ha dado más importancia a la pintura.
Será, quizás, porque, "pasa muy desapercibida la música", aquí, en Panamá. En una sociedad donde el dinero manda, le paga mejor la pintura.
El arte de Imbert, que esta vez se exhibe en Arlene Lachman Galería bajo el título "Maderas Vivas", le ha dado el pan. Pero no ha sido un recorrido fácil, aunque en un medio hostil a las manifestaciones artísticas, como considera a Panamá, no le ha ido nada mal. Se siente del grupo de los afortunados.
"Panamá es un país pequeño. Es difícil vivir del arte. Pero, vivo de esto. Pinto en mi tiempo libre. Me dedico de lleno a pintar y también soy saxofonista", compartió con nosotros.
Y, en tono burlesco dijo que su divorcio con la pintura no es posible, ya que "hice un pacto con la vida, hasta que la muerte y el hambre nos separe. La muerte no ha hecho su jugada. Pero, el hambre sí". Allí, entonces, es donde la música da la cara por él. Por Antonio Imbert, de cuya obra conocen en España, República Dominicana y Santo Domingo.
Imbert, quien presenta en rojos y naranjas una fiesta para los ojos, en "Maderas Vivas", que son óleos sobre maderas y una serie de paisajes de espátula, una obra que él llama infantil "porque trato de buscar a ese niño pintor que hay en uno".
Imbert, el que en su búsqueda interna, de su lenguaje estético propio apuesta por la autenticidad. Y es que no quiere parecerse a nadie. Quiere ser él. Pese a que admira a otros artistas de la plástica. De dentro y fuera del país. Como Silvera, Arboleda, Sinclair y que son sus favoritos. Pero, insiste "yo quiero ser yo". Y, "las maderas es lo más ´yo´ posible".
Por eso, les dice a los muchachos con vocación de pintores: "A pintar se aprende pintando. Todos tenemos influencias de otros. ¡ Hay que atreverse a tirarse al charco siendo uno mismo: nos vaya bien o nos vaya mal!
Pero, ¿por qué hay puntos con propaganda electoral?
El funcionario alegó que no han recibido denuncias al respecto y que lo pueden hacer al 800-2736.
"Si algún ciudadano pasa por alguna calle y ve publicidad electoral en esa calle o en su barrio nos lo comunica por medio de esa línea y nosotros programamos que se remueva", dijo.
El diputado José Isabel Blandón señaló que a las cuadrillas que colocan las propagandas electorales a veces se les olvida retirarlas.
Aseguró que procederá a quitar el material, ya que "no sabía que estaban esas ahí".
El pacto de Imbert
Un pintor que se ufana de y esmera por ser auténtico apuesta por la honestidad y motiva a los nuevos artistas de la plástica a " tirarse al charco".