Uno de los retos más grandes que tiene la humanidad consisten en conservar y preservar el ambiente, pero vemos cómo día tras día, la especie humana a través de sus múltiples acciones altera su medio y paradójicamente el hombre en su empeño por mejorar sus condiciones de vida, disminuye su calidad de vida. Sin embargo en los últimos años, el ambiente se ha convertido en una cuestión de importancia internacional; y vemos cómo el tema ambiental se reviste de urgencia, y la protección del ambiente se hace de interés mundial.
Los hombres y las mujeres inteligentes están comprendiendo que muchas de las actividades gestadas en pro del desarrollo económico y social de la sociedad, han causado grandes alteraciones a los ecosistemas y ponen en peligro la salud ambiental.
A través de la historia nos hemos percatado de que la herencia natural que recibe cada generación se explota para aprovechar su rendimiento actual, pero no nos preocupa en gran medida su capacidad para producir recursos, que garanticen la sobrevivencia de los mismos, para las generaciones de los mismos, para las generaciones futuras.
El manejo de los recursos naturales y sus consecuencias depende de la actitud que el hombre y la mujer del presente aplique en sus tareas diarias. Así tenemos que la actitud de explotación se ha generalizado en toda la sociedad, pero el cambio de actitud de explotación a la correcta administración de los bienes naturales depende de cuan efectiva ha sido la educación ambiental recibida y asimilada.
El deterioro ambiental con sus consecuencias lamentables para la norma desarrollo económico y social se considera una de las principales problemáticas de la sociedad actual. Sin embargo, los problemas quedan sin resolverse. A veces es porque no existe una conciencia del problema ambiental o, habiendo tal conciencia las personas afectadas no saben hasta qué punto el problema les afecta ni cómo resolverlo
Aun cuando se entiende el significado de algún problema ambiental y se conocen las soluciones, las personas afectadas pueden pensar que la acción a tomarse no compensa los sacrificios financieros y de otra índole que son necesarios.
Al hombre y a la mujer no se le ha enseñado a administrar su herencia natural y se le estimula para que la explote. Generalmente se nos enseña a aprovechar la riqueza natural que tenemos a nuestro alcance, pero no se nos enseña a conservarla y preservarla.
La educación ambiental para la sobrevivencia de los sistemas vivos es un proceso permanente que se inicia desde el día en que se nace hasta el día en que se muere, siendo un proceso de toda la vida.
La experiencia muestra que la educación es uno de los instrumentos más directos para lograr cambios de actitudes, es por ello, que un proceso educativo que tenga en cuenta y refleje una relación hombre-naturaleza armoniosa, aparece como un medio eficaz para el conocimiento, prevención y remedio de la problemática ambiental.
El concepto de Educación Ambiental es así amplio y complejo como el medio en sí mismo, así se concibe como un enfoque educativo relativamente nuevo, que se orienta hacia el desarrollo del medio natural y social en forma armónica, como un proceso continuo y coherente que dispense a sus destinatarios, a través de una renovación permanente en sus orientaciones, contenidos y métodos, un saber siempre adaptable a las condiciones cambiantes del medio, bajo una estructura interdisciplinaria e integral, donde lo natural se relaciona con lo socioeconómico y cultural en forma estrecha y permanente.
Es pues la Educación Ambiental el proceso por medio del cual el individuo asimila los conceptos e interioriza las actitudes que le permiten evaluar las relaciones de interdependencia establecidas entre la sociedad y medio natural, así como a actuar en consecuencia con la evaluación efectuada.
Es en este sentido, un proceso permanente de aprendizaje que ha de formar al individuo para actuar sobre la sociedad en que vive, con el fin de modificar positivamente las relaciones de ésta con el ambiente. La Educación Ambiental debe propiciar un proceso de toma de conciencia de cada individuo, que le permita descubrir las causas y los efectos de los problemas ambientales que le rodean y el papel que cada quien desempeña en el estado de cosas existentes, con el propósito de que modifiquen sus pautas de conducta responsablemente en su resolución.
Consideramos que la Educación Ambiental para que exista una sociedad sostenible equitativa debe ser un proceso de aprendizaje permanente, basado en el respeto por todas las formas de vida y que este aprendizaje debe mejorar el manejo de los recursos naturales y reducir los daños al medio fomentando la sensibilización, reflexión y concientización del valor de los recursos naturales y los procesos ecológicos que los mantienen.