Variedades

El pequeño explorador


CURIOSIDAD sin límites, ingenuidad, deseos de conocer, de investigar, de entrar en contacto con su entorno, eso caracteriza a tu bebé.
¡Alégrate! Como pasajero del tren de la vida, quiere ir en un vagón de primera clase, donde tú puedes ser su guía. Ayudar a que no se pierda nada. A que en esta aventura, sus sentidos puedan captar lo máximo. Desde los pequeños detalles.
Todo empieza en la cuna. A los pocos meses de que abrió sus ojos a la vida, lo primero que el pequeño explorador querrá conocer es su cuerpo. Se mira sus manitas. Y se las admira. Sus movimientos. Se las saborea también. Ya sea sólo el pulgar o el puño entero, pasan buen tiempo en su boca.
Sobre la marcha el bebé también se da cuenta que tiene sensaciones: de agrado como cuando mamá le da pecho, le da un beso, lo acaricia, lo arrulla) y de desagrado, como cuando tiene cólicos, su pañal está húmedo, se golpea..
Asimismo, los sonidos llaman su atención. Es bueno ponerle música a un tono bajo, ya sea en la radio o de una cajita de música. Las maracas o peluches con música también lo ayudan a estimular su sistema auditivo.
Como su vista queda capturada por los colores vívidos, trate de que la decoración de la cuna y el cuarto del bebé sea alegre.
Pasada la etapa en que el bebé comprendió que puede mover sus manitas, sus pies y en que le encanta jugar con su cuerpo, volcará su atención a los objetos que están al alcance de su mano. Posteriormente, se lanza a conquistar el mundo en ese primer escenario suyo que es el hogar.
¡Vaya vivencias que irá acumulando! Que lo enriquecerán. Depende de tu ojo avisor y tu guía, que ese aprendizaje enriquecedor, positivo, se facilite.
Recuerda siempre que las páginas que escriba tu hijo desde su más tierna edad en esta aventura llamada vida van a marcarlo para siempre. Tú tienes que estar allí, motivándolo y a la par dejando que experimente.
Cuando gatea, hay que cuidarse de que el hogar sea un lugar seguro, que no haya objetos pequeños y peligrosos con los cuales pueda lastimarse, ya sea que se los introduzca en la boca, oídos, nariz u ojos. O que se puye con ellos.
También puede lastimarse con mesas con esquinas puntiagudas.
Alfileres, carretillas de hilo, agujas, botones, medicinas, insecticidas, tijeras, herramientas, objetos de vidrio..todo eso debe estar fuera de su alcance.
Sus ojos, su curiosidad, su movilidad y su índice y pulgar juntos lo llevan a ver cosas pequeñitas que se te han caído y si no se ha barrido bien él las halla. Y las recoge. ¿Qué hace con ellas depende de si quiere saber cómo saben o hurgarse con ella oídos, meterlas en su nariz..
Si hay algo con lo que disfruta jugando el niño cuando empieza a gatear y luego cuando camina es con objetos que hacen ruido. Le encanta tirarlos al piso.
Incansable como es, siempre anda inventando qué hacer. Le gusta meter palitos o el debido índice en los tomacorrientes y todo huequito que encuentre. Así que, procura que éstos tengan sus debidos protectores.
Su curiosidad ilimitada y su imaginación lo acompañan las 24 horas del día en su tarea de descubrimiento. Se mueve ya sea gateando, agarrado de los muebles o caminando (según la edad), siempre indagando. Mira las cosas, les da la vuelta, las mira desde otro ángulo, prueba a ver de qué están hechas.Toca, huele, mueve de lugar, hala, mete objetos unos dentro de los otros, los apila, los sacude, los desarma, los trata de volver a armar..
Tratará de encaramarse para alcanzar objetos, se esconderá detrás de.., se metera debajo de..hará rodar cosas, las empujará (o al menos lo intentará),
Organizará objeto, tratará de imitar a los adultos: la niña, por ejemplo, calzando los zapatos de mamá y también vistiendo la ropa y usando el maquillaje de su progenitora. El niño, usando destornilladores y herramientas, haciendo como que conduce un auto, dizque afeitándose o haciendo como que lee el periódico.
Episodios hermosos pueden ser escritos en un protagonismo dual con su bebé o niño pequeño. Saque tiempo para caminar con él su infancia.

Cuando cumple 9 meses tu bebé hace gala de esa curiosidad y afán exploratorio que lo caracteriza. Hurga, huele, experimenta. Le fascina jugar a las escondidas.
El bebé, al año se entretiene mucho colocando objetos unos dentro de los otros. También le encanta jugar con agua: chapucear en ella, verterla, meter objetos en ella, etc.

 

fecha edicion
old id
295467
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América