Luego de dos años de sacrificio y esfuerzo, por fin el resultado llegó. Una cinta donde anécdotas, personajes y objetos hablan sobre cómo contar historias, utilizando imágenes insólitas y bellas de la ciudad, ya puede ser adquirida para el deleite de todos desde la comodidad de su hogar.
Las anécdotas (El Plomero, El Magnate, El Hombre del Cartucho y La Venenosa X) producidas a partir de leyendas urbanas y de la imaginación delirante de Jonathan Harker, sirven para hablar de los objetos, y de la forma en la que éstos circulan y conectan unos cuentos con otros.
El corto se rodó con muy pocos medios, casi artesanalmente. Jonathan afirma que la misma no hubiera podido hacerse sin la ayuda de un grupo de amigos, que se prestaron a trabajar frente y detrás de las cámaras.
Para el resultado final fue decisiva la edición, a cargo de Rich Potter, quien se las arregló para hilar sutilmente todo el material sin que se perdiera nada de su riqueza. Por otro lado, Ingmar Herrera, responsable de la grabación del sonido ambiental y de la post-producción de audio de "El Plomero", vio cómo la música que estaba haciendo, crecía hasta convertirse en algo que tenía vida propia.
Dejó crecer el proyecto, invitando a músicos amigos a colaborar con Cursilería Pre-Pensada, su sello personal. Aportes de los músicos de Señor Loop, la voz de Lilo Sánchez, algunas letras hermosas y personales de Arnulfo Caparó, fueron ingredientes para un disco que terminó siendo mucho más que la música de la película.
"El Plomero" es un cortometraje que se estrenó desde el año pasado en los cines de nuestro país. Nos comenta el director y guionista de este trabajo, que fue estructurando El Plomero a medida que "veía mis limitaciones: trabajar sin actores profesionales, con gente que iba a donar su tiempo, con una cantidad específica de dinero y todo se fue reduciendo a lo que podía y a lo que fue".
Por medio de las anécdotas reflejadas en "El Plomero", el cortometraje transita por diversos códigos narrativos usados tradicionalmente por los creadores de imágenes, disolviendo los límites entre ellos.
El plomero se ha escapado, corriendo de una anécdota contada por uno de los personajes, lo que lo convierte en un cuento que anda suelto y recorre la ciudad de Panamá (retratada de una forma convencional), llevándonos de una historia a otra.
El video presenta la ciudad como un lugar incoherente y desordenado con el propósito de establecer una analogía entre la fluidez impredecible y serpenteante de las anécdotas que se cuentan y la estructuración a veces arbitraria y amorfa de nuestra ciudad.
iiiestilo05-01.jpg~ Este proyecto que se centraliza en el rodaje de un cortometraje sobre muchas formas de contar historias, terminó siendo algo mucho más complejo.
Como en muchas otras historias, algunos objetivos fetiches sirven como combustible que mueve la trama. Los objetos contienen cuentos y los cuentos, objetos. Esta película pone el énfasis tanto en los objetos, como en la forma en la que estos circulan y conectan unos cuentos con otros.