El cantante Alejandro Fernández y la empresa Sony Music Entertainment México llegaron a un acuerdo, luego de una agria disputa en torno a derechos de grabaciones hechas por el cantante, que tuvo su punto de mayor tensión hace tres semanas cuando autoridades federales allanaron las oficinas de la disquera.
Ambas partes alcanzaron la solución definitiva al conflicto, sin que mediara compensación económica.