Cuando del primer día de clases se habla organización es la palabra clave, porque, si usted ha planificado todo con tiempo y cada cosa está en su lugar, hay poco espacio para las sorpresas.
La psicoterapeuta Lizeyca Villamil recomienda a madres y padres de familia tener todo a mano, acostar a los/as niños/as temprano para poder madrugar y evitar tranques, imprevistos e inconvenientes de última hora. Por lo tanto, madres de familia:
No dejen para la noche anterior cosas como planchar los uniformes. Háganlo unos días antes del inicio del año escolar. Las meriendas prepárenlas desde la víspera del primer día de clases. Hagan las recomendaciones pertinentes a sus hijos/as, en cuanto al comportamiento que se espera de ellos/as en el colegio (dentro del aula, en el recreo) y en los buses colegiales o paradas de buses si es que se movilizan por su cuenta.
Indíquenles la necesidad de informar al/la maestro/a sobre cualquier anomalía- pérdida de útiles, si el colegial los/as deja, si hay compañeros/as u otra persona dentro del plantel que les están incomodando innecesariamente. El respeto mutuo (tanto de estudiante a estudiante como de alumnos hacia el/la maestro/a y viceversa) es la base del buen entendimiento.
Recuérdenles que el/la maestro/a es la autoridad, pero que tienen derecho a expresar su opinión y ser escuchados/as siempre que lo hagan con respeto. También, háblenles sobre cuál debe ser su papel como estudiantes y la importancia de que traten de aprovechar al máximo la experiencia escolar para ayudar a edificar los cimientos de su formación integral.
Por otra parte, cómo tratar a los pequeñines que por primera vez van a un aula escolar es otro aspecto del que se ocupa Villamil.
Ella aconseja que en esta nueva experiencia la madre evite mostrar que está ansiosa, tensa o preocupada, porque el niño o la niña lo perciben y esto aumenta la tensión que pudiera estar sintiendo ante el reto por enfrentar.
La madre debe, además, dedicar suficiente tiempo para atender emocionalmente al/la niño/a. Pero, si ella está en correderas, pendiente de cosas que pudo adelantar y no lo hizo, le resultará difícil prestarle la atención que se merece.
Otra buena idea para poner en práctica es tratarlo/la con delicadeza, decirle cuánto le quiere y que en el colegio va a estar con otros niños y otras niñas y la/el maestra/o no va a poder dedicarle tanto tiempo porque debe ponerle atención a todos/as, pero que eso no quiere decir que quiera más a unos/as que a los otros/as, ni que deba sentir temor de preguntarle lo que desee o pedirle que aclare o repita algo, ni tampoco de pedirle permiso para ir al baño o a tomar agua.
Por otra parte, procure que el niño o la niña duerma lo suficiente (que la cena no sea pesada para que pueda descansar bien).
Asimismo, asegúrese de que tome un buen desayuno (que no sea muy pesado, pero completo) y que lleve una merienda saludable.
Acompáñelo/a al colegio y despídase con naturalidad, con una sonrisa, una frase de aliento, un beso y un fuerte abrazo.
Dígale que en caso de cualquier inconveniente (que el bus lo/a deje, que sienta soledad o temor (pánico incluso) en medio de la multitud, que no dude en decírselo a la/el maestra/o o llamarla a usted a casa o la oficina (haga que memorice los teléfonos y su dirección).
"Cuando regresa del colegio el primer día (y así debe ser los subsiguientes) pregúntele cómo le fue, qué le gusto y qué cosas no", sugiere la especialista.