El príncipe Carlos ha caído en las redes del temido Conde Drácula.
El heredero al trono británico, seducido por la leyenda, se ha comprado una antigua casa campesina en la localidad rumana de Viscri, en el sur de la región de Transilvania.
Sus nuevas tierras están muy cerca del lugar de nacimiento de Vlad el Empalador, inspirador del personaje de Drácula.
A la nueva residencia de Carlos y Camilla no les falta detalle.
Se trata de una casita típica de las aldeas edificadas por los colonos en el sigo XII, según ha explicado a la prensa Carolina Fernolend, directora de la fundación Mihai Eminescu Trust, del príncipe de Gales.
Sin embargo, el príncipe de Gales no tiene previsto instalar su residencia veraniega allí ni disfrutar del clima rumano. "El conjunto será rehabilitado e incluido en el circuito turístico", mencionó Fernolend, quien recordó que la localidad de Viscri fue incluida junto a otras de la zona en 1999 en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, según la agencia Rompres.
La fundación que dirige -aseguró- llevó a cabo cuatrocientos proyectos de reconstrucción en diecisiete pueblos sajones de Transilvania y en 2006 desarrolla otros sesenta por valor de 260.000 euros.
Carlos se opuso a la construcción de "Drácula Landia", un parque temático sobre el famoso vampiro en Sighisoara, para conservar inalterada la ciudad medieval fortificada en la que nació hace seis siglos Vlad.
El príncipe pasó en mayo de 2006 varios días en Viscri, durante su cuarta visita a Rumanía, algo que, sin duda, le ha causado un gran impacto.