Con cinco guardaespaldas y una quincena de amigos, el príncipe Harry de Inglaterra llegó en su barco a la ciudad de Hvar, en la homónima isla croata de la costa central del Adriático, para divertirse bebiendo y bailando en una de las discotecas locales.
Aunque Enrique y su séquito llegaron a Hvar de madrugada y trataron de pasar inadvertidos, fueron descubiertos por un reportero del diario croata "Jutarnji list" del que no pudieron deshacerse y al que Harry al final invitó a tomar con él varias copas de vodka y whisky.
Según el periodista, el propio Harry, de 27 años, le dijo: "Ahora puede contar a todos que bebió con un príncipe".
El príncipe, tercero en la línea de sucesión al trono británico, aseguró al reportero que lo "estoy pasando estupendamente en Croacia" y también confesó que era la primera vez que visitaba el país.
El "Jutarnji list" agregó además que el príncipe británico, conocido por sus rumbas, bebió y bailó mucho la madrugada del sábado al domingo y se lanzó vestido varias veces a la piscina de la discoteca.