Según una publicación inglesa, el Príncipe William, está paranoico con la pérdida de cabello, y ha estado usando un tratamiento de Botox que supuestamente ayuda a ya no perder más cabello de lo que ya perdió.
Sin embargo, el médico de la familia real no apoya la idea y le pidió que dejara de usar el Botox para ese fin.
"La situación no ha cambiado y William ha interrumpido el tratamiento, pero también pidió al médico que le ayudara a obtener más información sobre los implantes de cabello, aunque sabe que su abuela, la Reina, no apoya".
El príncipe sigue buscando una solución a la calvicie: "Kate le dice que esto no le molesta para nada, pero él no acepta ser tan joven y que dentro de unos años esté completamente calvo".