El escritor Arturo Pérez-Reverte ha leído el Quijote con la mirada de un joven de quince años antes de adaptar la gran obra cervantina para la edición escolar que ha publicado la Real Academia Española, que considera esta novela “fundamental para todos los estudiantes de habla hispana”.
La Academia “reivindica la vuelta del Quijote a los planes de enseñanza” y lo hace desde la autoridad que le dan sus trescientos años de existencia, afirmaba hoy el secretario de la RAE, Darío Villanueva, al presentar en la sede de esta institución la edición popular y escolar de esta obra, publicada por Santillana en todo el ámbito hispanohablante.
El Quijote, decía Pérez-Reverte, “es un factor de unidad a ambas orillas del Atlántico, y, por desgracia, su lectura solo es obligatoria en seis de los países de habla hispana”.
Esta edición del Quijote puede ser “una magnífica herramienta de trabajo en la enseñanza”, dijo el escritor Pérez-Reverte, que respetó “al máximo” el texto de Cervantes, si bien, para facilitar su lectura, ha eliminado “todo aquello que no fuese estrictamente narrativo y que rompiera la línea argumental principal”.