Michael Jackson es eterno, de eso no cabe duda. Hoy 29 de agosto se celebren los 58 años de su nacimiento y ya han pasado siete años de su fallecimiento.
Cantante estadounidense, máxima estrella del pop de los años ochenta. Excelente bailarín y vocalista, con un estilo y personalidad únicos, Jackson es, indiscutiblemente, un ícono en la historia de la música que ha influido en multitud de artistas de posteriores generaciones.
Enigmático, ambiguo, misterioso con sus grandes manías y sus toques de generosidad, llegó a ganar 13 Premios Grammy y vendió alrededor de 750 millones de discos y el efecto imperecedero de sus incontables seguidores en todo el mundo.
Su vida comenzó el 29 de agosto de 1958 en Indiana (Estados Unidos), siendo el séptimo de los nueve hijos de Joseph y Katherine Jackson. A los cinco años ya había dado muestras de increíble talento para la canción, pro no fue hasta que cumplió 11 años que comenzó oficialmente su carrera junto a sus hermanos en Jackson Five, con quienes lanzó temas de éxito como I Want You Back y ABC.
Los cinco hermanos Jackson vendieron, mientras actuaron juntos bajo el patrocinio de Diana Ross, más de cien millones de copias. A los doce años Michael ya era considerado toda una estrella.
La fama mundial le llegó con su carrera como solista, que inició en 1979 con el disco Off The Wall, que incluía éxitos como Don’t Stop ‘Til You Get Enough y Rock With You.
Su segundo álbum, Thriller, de 1982, es el disco más vendido de la historia. Sus posteriores trabajos Bad (1987), Dangerous (1991) y History (1995) también alcanzaron ventas millonarias en todo el mundo.
La fama le trajo la adoración del público y su estilo, siempre original y “disruptivo” marcó tendencia. Su enorme rancho, llamado Neverland, pasó a convertirse en símbolo y lugar de peregrinación de sus fieles fans, al igual que Graceland lo fue para los seguidores de Elvis.