A pesar de ser el “Rey del Pop”, Michael Jackson fue enterrado -setenta días después de su inesperada muerte- con una ceremonia tranquila y sombría. Los servicios fúnebres realizados en el Forest Lawn de Memorial Park, en la ciudad de Glendale, iniciaron pasadas las 8:00 p.m, una hora después de lo programado.
El adiós inició tras la llegada de una larga fila de más de 30 vehículos, de los cuales los familiares iban en elegantes Rolls Royce Phantoms, escoltados por alrededor de cinco agentes en motocicletas.
En las primeras filas tomaron asiento los padres de Michael, Joe y Katherine; junto con los hijos del cantante: Prince Michael, Paris Michael y Prince Michael II. La organización preparó 250 asientos para los invitados y otros 435, alejados de la zona reservada a la familia y amigos, para periodistas y técnicos.
Por expreso deseo de la familia, al entierro solo acudieron familiares y amigos cercanos del artista. Entre los que llegaron con más prontitud se encontraron Macaulay Culkin y Elizabeth Taylor, ambos muy unidos al cantante. Otros invitados fueron Diana Ross, Corey Feldman, Brooke Shields, Steve Wonder y la que fue primera mujer del cantante, Lisa Marie Presley.
Durante la ceremonia se pudo escuchar de fondo un piano del que eran arrancadas con delicadeza notas de varios clásicos de Michael, entre los que cobró especial emotividad “I'll be there”. La artista de soul Gladys Knight fue la elegida para cantar durante el sepelio por su cercanía a Michael, a quien conocía desde la niñez.
Se fueron a celebrar.
Después del entierro, la familia Jackson, acompañada por unas 150 personas, acudió a la cena organizada para los asistentes en el restaurante italiano Villa Sorriso, en Pasadena. El acto fue considerado como una “celebración de la vida” del artista.
Los asistentes recibieron una invitación de nueve páginas con fotos de la vida del "rey del pop" así como algunas de sus reflexiones: "Si entras en este mundo sabiendo que eres querido y lo abandonas sabiendo lo mismo, entonces todo lo que ocurre en el medio es algo con lo que se puede lidiar".
La ceremonia fue tan privada, que únicamente unas imágenes ofrecidas al principio por la organización y los mensajes del reverendo Al Sharpton en Twitter dieron alguna pista sobre lo que estaba sucediendo.
"Michael Jackson ha sido enterrado", dijo el predicador.
El lugar definitivo del descanso eterno de Jackson fue decidido por su madre Katherine, después de que la familia barajase trasladar el cuerpo al rancho de Neverland, como quería alguno de sus hermanos.