Para sentirse cómodo en un lugar, como recomienda la conocida diseñadora de interiores y decoradora Luz María Candanedo, lo primordial es decorarlo a nuestro gusto, darle ese toque que lo distinga de las otras recámaras de la casa, convertirlo en un lugar más íntimo. Para lograrlo es esencial pintarlo de un color que le otorgue luminosidad y alegría, elementos que van a determinar la atmósfera general del dormitorio, por esta razón conviene elegir cuidadosamente los colores que deseamos utilizar, tanto en las paredes, los muebles, complementos y las telas. Debemos recordar que si no disponemos de mucha luz se podrán utilizar tonos más vivos y vibrantes; ya que los colores cálidos reducen el espacio y transmiten sensación de intimidad, mientras que los tonos fríos amplían y brindan un toque de elegancia.
Que tú recámara luzca un ambiente único, depende en gran medida del mobiliario que le coloques para adornarlo, están aquellos juegos de recámaras que vienen prácticamente integrados con muebles que sólo debemos armar, o aquellos muebles sencillos pero que dan a conocer nuestra personalidad. En la decoración de los dormitorios, tanto juveniles como de matrimonio, la madera con hierro vuelve a ser la protagonista, asegura la decoradora. Porque la madera es un material elegante y clásico y permite combinarlo con diversos colores, tanto en las paredes como en los cobertores de cama.
Los dormitorios para los más jóvenes de la casa, lucen muy originales si se equipan con muebles sencillos, lo básico aquí es que sean prácticos y que respondan a las necesidades de esta exigente generación. Se puede colocar una mesita de noche que acompañe a la cama, adornada con una pequeña lámpara de noche, lo que ofrece un conjunto precioso. Es algo sencillo y cómodo para conciliar un dulce sueño.
Están los dormitorios juveniles que, de acuerdo al gusto de quien los ocupe, son diseñados con un aire clásico. Estos permiten la combinación de armarios y escritorios ya más trabajados que contrario al anterior, nos traslada a un ambiente un poco más sofisticado, en los cuales la sencillez no tiene cabida. El escritorio es en la actualidad, un mueble necesario en las habitaciones de los adolescentes. Los hay diseñados para ubicar ahí la computadora, qy con estantes para los libros, discos y otros objetos.
Lo primero es determinar las necesidades de la persona que ocupará para la recámara.
Defina el tema y las tonalidades que desea utilizar para que desarrolle una decoración más armoniosa.
Elija un estilo que le guste y que se adapte a su personalidad.
Evite colores muy chillones y utilícelos solamente en pequeños detalles para hacer contraste.
Si quiere que el espacio se vea amplio, decorelo con colores claros.
No recargue el espacio con demasiados muebles, si coloca sólo los necesarios, logrará que el cuarto luzca más grande.
Trate de tener una buena entrada de luz natural y buena ventilación.
Si escoge, por ejemplo, una tela floreada o a rayas para la sobrecama y cortinas, trate de combinar el resto de los elementos y detalles con tonos similares. Los accesorios son los toques que terminan de darle personalidad.
La forma en que vista la cama refleja su estilo. Si utiliza un buen sobrecama y algunos cojines puede lograr grandes cambios en su cuarto.