EL filme que entremezcla acción y aventura en una historia basada en los turbulentos últimos tiempos de la civilización Maya. Cuando su existencia se ve interrumpida por una violenta invasión, un hombre se ve arrastrado en un viaje hacia un mundo dominado por el miedo y la opresión. Gracias a un giro del destino y estimulado por el amor a su mujer y a su familia, realizará lo imposible por regresar a su hogar y finalmente, salvar su existencia.
Esta película mítica de acción y aventuras presenta de fondo los turbulentos días finales de la otra gran civilización maya. Visceral, emocionante y audazmente provocadora, Apocalipto reaviva, a través de la ambiciosa visión creativa de Gibson, un mundo del pasado antiguo que nunca antes se había visto en la pantalla moderna, y que resuena intensamente en la actualidad.
La historia es narrada desde la perspectiva de uno de los pueblos de la periferia, que fue arrasado y masacrado por la metrópoli en una expedición en busca de prisioneros para sacrificar y así ganar el favor de los dioses. En el comienzo, la lucha es por la supervivencia de un joven cazador, llamado "Garra de Jaguar", que recibe de su padre moribundo, el consejo de no dejarse nunca dominar por el miedo, y que encuentra en su mujer embarazada y en su hijo pequeño el aliento para resistir a la barbarie y la adversidad.
Desde las primeras escenas, queda perfilado el carácter simplificador o maniqueo que la propuesta requiere, al contraponer la apacible y familiar existencia de los nativos del bosque, entre bromas y en un clima abierto a la descendencia, y agresividad de unos individuos que han perdido el sentido de la vida humana y para los que sólo importa mantener su estatus de poder.
"Es la cultura de la vida frente a la de la muerte, la religión natural frente a la superstición, la solidaridad frente al desprecio del infectado, la verdadera cultura".
Sin embargo, en unos y en otros se dibuja pronto el miedo en el rostro, con motivos y reacciones diversas: hay quienes huyen porque son atacados y perseguidos, y otros temen a los presagios de viejos oráculos que auguran su declive. Unos luchan por la paz y el amor a los suyos, y otros, por la venganza y el orgullo; unos aprenden a vivir con lo que la naturaleza les da, y otros se esfuerzan agónicamente por no perder lo que han conquistado.
Los poderosos imperios mayas que gobernaron el continente americano durante más de 1, 000 años, los llevó a erigir grandes ciudades, construir inmensas pirámides y establecer una sociedad impresionantemente avanzada de extraordinarios logros culturales y científicos. En un instante histórico, este mundo se colapsó. Todo lo que quedó atrás fueron unas pirámides engullidas por la jungla y un misterio provocador.
Ahora, 500 años después del fin de la civilización maya, el director Mel Gibson encierra los ciclos de la Historia que tendrían su último estadio en los sucesos del 11 de septiembre, en una parábola o llamada de Gibson a las conciencias modernas que viven entre el miedo y la ausencia de moral, entre la hipocresía, el materialismo y la falta de respeto a la naturaleza.
El rostro del miedo
"Cuidado con la oscuridad, cuidado con el hombre que trae el jaguar, porque te guiará a tu final niña del Oráculo, Apocalipto".