Si hay una modalidad en el ámbito de la decoración que trata de reducir, reutilizar y reciclar es el “rustic chic”, en el que el factor principal para lograr esta decoración es la creatividad para trabajar con la madera y hacerla lucir lo más costosa posible.
Al respecto, el arquitecto Javier De Gracia, nos conversó un poco sobre la importancia de esta tendencia para la decoración y cómo la misma logra rescatar las maderas viejas para crear piezas de larga duración.

Entre los aspectos que tiene como ventaja la madera vieja, es que contiene menos grado de humedad. No obstante, quienes trabajan con ella tienen que tener presente que hay que quitarle cualquier señal de pudrición, fumigarla y añadirle brochados con químicos para matar la continuidad del desarrollo de hongos, insectos o humedad y así poder trabajarla bien en la ebanistería o para la creación de piezas rústicas.
Otra de las características de la madera que más agrada a los decoradores es la belleza que proporcionan la corteza, grietas o rajaduras y las vetas en su estado primario.

De Gracia nos mostró en Life Plus cómo la corteza en diferentes tamaños puede servir para crear una mesa principal en nuestra sala. También cómo la madera vieja curada cobra vida con una lámina de vidrio o la vetas, que pueden servir para hacer portavasos y hasta para un adorno en la pared al estilo “country”.
El arquitecto recomienda en la decoración “rustic chic” revivir viejas prácticas de los baqueros o campesinos, quienes decoran sus casas con botellas, las cuales pueden estar vacías. De ser así, preferiblemente deben ser de colores, para lograr un contrastre entre lo rústico y lo frágil.

