Todavía no acapara las portadas del papel cuché, pero Fernando Fitz-James Stuart, el futuro heredero de la Casa de Alba, -que recibirá el título cuando fallezca su padre, el hijo mayor de doña Cayetana,- es carne de cañón para la prensa del corazón. A punto de cumplir 22 años, es licenciado en Derecho (grado que cursó en Londres), estudiante de marketing en Madrid (en el College for International Studies), y el ojo derecho de su abuela.
El primogénito del duque de Huéscar y Matilde Solís, a pesar de que ahora reside en Madrid, donde cursa sus estudios, es un apasionado de la ciudad hispalense, lugar al que acude a menudo a visitar a la famosa matriarca y donde tiene un nutrido grupo de amigos.
No hay Semana Santa en la que no se vea Fernando con toda la familia en las procesiones y por las calles de la ciudad.