Claves
- Existen varios tipos de toxina botulínica, pero en Panamá solo se utiliza la renombrada Tipo A.
- El galeno aseguró que un nuevo producto de la línea bótox ya se encuentra en el mercado.
Confesiones
- La batalla contra el envejecimiento es un problema que trae de cabeza al ser humano. Martin Scorsese lo sufre, aunque desde el otro lado de la trinchera. El director de cine se queja de lo difícil que es encontrar a actrices que soporten primeros planos con expresiones naturales. Aquellas que transmitan emoción, que no se hayan perdido en los excesos del bótox.
- Esta tarea se torna complicada en un mundo cada vez más competitivo.
- A la australiana Nicole Kidman le costó varios años confesar lo que las fotografías ponían una y otra vez de manifiesto. “He utilizado bótox, aunque no me ha gustado el resultado. Ya no lo uso y ahora puedo mover otra vez la frente”. Así como ella, otras engrosan la lista de las arrepentidas de lucir un rostro “plastificado”.
- La actriz de la serie Friends, Courteney Cox, también dio la cara en una entrevista: “Una vez me puse demasiado. Me sentía atrapada en mi propia piel. No podía mover la cara”.
- Por su parte, la cantante Kylie Minoge no quiere repetir esta mala experiencia: “Prefiero ser más natural. No volveré a acercarme”.
- Para tener buen resultado con el tratamiento es importante que la persona que la suministre estudie la expresión del paciente, la naturalidad.
Por muchos años las mujeres- que cuentan con más de 40 años- tuvieron una árdua labor para hallar el secreto de la eterna juventud.
Tras la aparición de la toxina botulínica o el bótox, la búsqueda cesó y desde entonces no solo era utilizado en las féminas, los hombres también quisieron probar.
Aunque es considerado un producto peligroso, los médicos descubrieron que cuando se usan pequeñas cantidades de esta toxina, puede tener efectos positivos para la salud y la estética, pues ayudan a bloquear las señales nerviosas que hacen que los músculos se contraigan.
Además, es perfecto para la prevención o reducción de las arrugas que habitan en el rostro y evita el sudor excesivo en las axilas, en las plantas de los pies o en las manos. También es usado para reducir el parpadeo incontrolable y algunos faciales, para corregir el estrabismo y tratar otros tipos de problemas musculares, especialmente en el área de la espalda.
ticsEl Dr. Joseph Setton, experto en la medicina estética, destacó que las pequeñas dosis de bótox debilitan y paralizan los músculos o bloquen los nervios. Al aplicarlo a una parte específica del rostro, el músculo deja de recibir señales nerviosas y al debilitarse ya no le permite contraerse. Es así como los músculos se relajan y hacen que las arrugas y las líneas se suavicen.
El lugar en donde se aplica más frecuentemente es en la frente, en el ceño (para las líneas entre las cejas), en el cuello y alrededor de los ojos (para las odiadas “patas de gallina”).
Es un tratamiento sencillo porque se aplica mediante inyecciones, no necesitan anestesia y el dolor que producen es leve.
Después de aplicadas las inyecciones, debes esperar alrededor de una semana para empezar a ver los resultados en tu rostro.
Los beneficios son ciertos y han sido comprobados, pero, como en todo, es necesario tener en cuenta sus advertencias y efectos.
Hay que resaltar que estas inyecciones no tienen efectos permanentes, solo duran entre 3 y 6 meses. Cuando el efecto de la parálisis va pasando, los músculos van recobrando su movilidad y por lo mismo las líneas y las arrugas vuelven a aparecer. La buena noticia es que se puede volver a aplicar el tratamiento.
Otra advertencia es que este producto no tiene ningún efecto en las arrugas causadas por el sol o por la caída de la piel y no son recomendables para las arrugas o líneas que se forman alrededor de los labios, pues estos músculos se necesitan para comer, hablar, reír, etc.
También pueden presentarse efectos secundarios: dolor de cabeza, moretones, enrojecimiento y dolor en la zona donde fue aplicada la inyección, síntomas parecidos a la gripe o náuseas, incluso puede haber caída de los párpados o parálisis transitoria. Si el bótox entra profundamente en el músculo se debe esperar hasta que pase el efecto (3 a 6 meses).