La profesora Margaret Livingstone, de la Universidad de Harvard, Estados Unidos, asegura que la sonrisa de la Mona Lisa sólo es aparente cuando quien la observa ve otras zonas de la pintura.
La Mona Lisa, pintada por Leonardo da Vinci en el siglo XVI, ha intrigado a amantes del arte durante más de quinientos años gracias a la misteriosa sonrisa de la conocida dama.
La teoría de Livingstone fue presentada ante la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia en su reunión anual en Denver, Colorado, esta semana.
La sonrisa desaparece al mirarla directamente debido a la manera en que el ojo humano procesa la información visual, explicó Livingston. El ojo usa dos tipos de visión: la fotópica o fóvea y la escotópica o periférica. La fóvea, o directa, es excelente cuando se trata de percibir detalles pero no tan buena para las sombras.
"La cualidad elusiva de la sonrisa de la Mona Lisa se debe a que está formada casi en su totalidad con frecuencias espaciales bajas, de manera que se ve mejor con la visión periférica", dice la experta. Entre más fija esté la mirada de una persona, menos útil es la visión periférica.
No obstante, los colores de Braulio Matos han sufrido una evolución, inclinándose ahora por los azules, rojos y grises. Sin embargo, lo más interesante de todo este trabajo artístico es que con "Señales de Vida", este joven se dedica básicamente a hacer poesía visual.
"Con mis trabajos quiero expresar mis inquietudes sentimentales, y dentro de todo, lo que más espero es que los espectadores se nutran de la obra y se identifiquen con ella". Es importante mencionar que "Señales de Vida" estará en exhibición en la Galería Arteconsult hasta el martes 18 de marzo, mientras que Braulio Matos tendrá una exposición individual próximamente en la galería "Elite Fine Arts" de Miami.