Al igual que la piel, el cabello permanece expuesto a los rayos solares por lo que si no lo proteges puedes sufrir graves daños que también son ocasionados por el agua salada, la arena, el cloro de la piscina y el viento.
1. Antes de salir a la playa o piscina protege tu cabello con un tratamiento de hidratación intensiva que forme un escudo que te cuide contra el sol.
2. Utiliza productos que contengan filtros UV y aplícalos antes, durante y después de exponerte al sol.
3. Elimina los restos de sal, arena o cloro con un champú que ayude a hidratar y a humectar tu cabello.
4. Olvídate de peinarte con trenzas o cola de caballo, dile adiós a las ligas y pinzas que lo mantengan tenso mientras está mojado o húmedo.
5. Si tienes el cabello teñido, debes protegerlo todavía más, ya que estos elementos lo decoloran y lo opacan. Usa un champú para mantener el color.