El estadounidense Kenny Merriken, es graduado de ingeniero químico ha recorrido miles de Kilómetros desde que hace un año salió en una bicicleta de EE.UU con el objetivo de recorrer México y Centroamérica y llegar a Cuba para cambiar su libertad por la del opositor Oscar Elías Biscet.
Este hombre muy sencillo vestido con jeans, botas y sombrero, espera entregar la Biblia de la Victoria a Fidel Castro con una gran fe, que lo ha motivado a recorrer todos lugares, pues sus intereses no son políticos, sino espirituales y humanistas.
Merriken de 56 años tomo la decisión de dejar a su esposa y sus tres hijos, para emprender este viaje el 22 de septiembre de 2003, aseguró que estaría dispuesto a quedar en la cárcel si esto sirve para que Bistec, un médico cubano disfrute del derecho que tienen todas las personas, que es el de poder hablar y expresarse.
Biscet es presidente de la ilegal Fundación Lawton, fue sentenciado en febrero de 2003 a 25 años de prisión, a sido detenido en más de 20 ocasiones y reconocido por Amnistía Internacional como preso político, ya que el gobierno cubano lo calificó como delincuente peligroso.
Merriken a visitado numerosas poblaciones hasta llegar a Panamá donde lleva cuatro días y espera embarcarse en Colon hasta su destino que es Cuba. La solidaridad de todas las personas lo han acompañado en su viaje. A pesar de los problemas que ha pasado, durante la travesía, durmiendo en las casa que la gente le ofrece, y comiendo lo que le den, señaló que Biscet ha soportado cosas peores en la cárcel. "Pretendo unir Estados Unidos y Cuba y evitar una catástrofe mundial, si tenemos tenemos fe en Dios" señala. "Ojalá este ejemplo sirva para que las demás personas puedan dedicar partes de sus vidas a obras humanitarias", fueron las palabras de Merriken, un ciudadano de buen corazón que daría su vida por sus hermanos.
En su recorrido Merriken ha recolectado en su Biblia miles de firmas y mensajes de solidaridad.
La bicicleta que posee Merriken es su motor de fe, con la cual pretende llegar al Canal de Panamá, la cual le fue donada en Guatemala por la congregación Bautista.