Una molécula presente en el té podría bloquear la diseminación del virus del sida, dijeron investigadores japoneses.
Los hallazgos de laboratorio ofrecerían una novedosa manera de combatir la infección por el virus VIH, que causa el sida, al evitar que se disemine por todo el cuerpo, aseguraron los científicos esta semana. Los actuales tratamientos que se dirigen al VIH combaten la infección después de diseminada.
Un grupo de científicos de la Universidad de Tokio, dirigido por Kuzushige Kawai, halló un compuesto llamado galato de epigalocatequina (EGCG, por sus siglas en inglés), que se cree que contiene más de los beneficios de salud que se hallan en el té verde, pues ataca rápidamente las puertas de entrada que el virus del sida usa para invadir las células.
El VIH prefiere infectar a las células llamadas linfocitos T CD4, y usa una entrada molecular llamada receptor CD4 para lograr el acceso.
Al unirse primero con la molécula CD4, el EGCG evita efectivamente que el VIH se adose a la membrana, al menos en pruebas experimentales en recipientes de laboratorio.