Variedades

El teatro, actividad sufrida pero gratificante


Aunque el teatro tuvo sus orígenes en Grecia, allá por los Siglos VI y V A.C.. En Panamá, un país en vías de desarrollo, el arte escénico tan sólo tiene unas cuantas décadas, en las que ha tenido sus altas y sus bajas. No obstante, como toda manifestación artística de reciente ejecución, en ella se sufre, pero a la vez, se tienen los momentos más gratificantes.
Si bien es cierto, actualmente existen varias producciones a la vez, en distintos escenarios, no es ajeno a la realidad que son muchos los obstáculos que hay que enfrentar para que finalmente, una obra pueda ser apreciada por el público.
La falta de salas, los costos elevados, el poco apoyo de los medios de comunicación en materia de difusión, la falta de cultura del panameño y las exigencias de la Junta Nacional de Censura, limitan este arte, según nos dieron a conocer productores y actores.
Al respecto, conversamos con quienes han dedicado años por acercar esta actividad al común de los panameños.
LOS GRANDES OBSTACULOS
Para Norman Douglas, quien lleva unos 20 años realizando teatro en Panamá, es tan difícil dedicarse a este arte. Es como "tocarle los genitales a un tigre". "Así de difícil es", sentenció. Enumerando, como los mayores problemas, la lucha por la misma producción del espectáculo, la recepción del público, el apoyo de los medios de comunicación, del Estado y finalmente de la empresa privada.
Fernando Navas, actor, director de teatro y quien actualmente está a cargo del Departamento de Teatro de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Panamá, coincidió con Douglas al enunciar los problemas comunes que se enfrentan a la hora de hacer un montaje, enfatizando el papel que deben jugar los medios de comunicación.
"Prácticamente hay que rogar a los periodistas investigativos para que nos hagan una entrevista o un reportaje sobre lo que se está haciendo, y no es por vanidad, sino simplemente porque es necesaria la difusión de esa actividad para que la gente acuda y vea lo que se hace", sentenció Navas. No sin antes, señalar que "es injusto, frustrante y lamentable ver cómo se publicitó tanto una obra en la que participaron dos artistas de telenovelas muy de moda, y el teatro tuvo un lleno completo, aún con los precios de entrada que eran superiores a los que normalmente se dan en los teatros panameños". El profesor indicó que no tiene nada en contra de las actrices y que incluso es positivo que se proyecten, pero que sería ideal que se hiciera lo mismo con las producciones panameñas.
Douglas, al igual que Navas, manifestó que es triste ver como la gente acude a ver ese tipo de teatro que es "totalmente bufo", mientras que no asisten a las obras clásicas, de repertorio, las del teatro pensante que hacen que la gente cambie, que tenga mayores valores sociales y éticos.
Sobre ese mismo tema, Edwin Cedeño, actualmente a cargo de la Dirección Nacional de Extensión Cultural del Instituto Nacional de Cultura, dijo que en cuanto a la promoción que los medios de comunicación le dan a las obras, es en los diarios en donde se encuentra más apoyo, en lo que respecta a las notas publicadas en eventos, pero señaló, que lo ideal es tener una cartelera diaria como con la que cuentan las películas.
Por otro lado, Raúl Reyes, actor y actual director de la Escuela de Teatro de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Panamá, añadió que los obstáculos se los crea, en la mayoría de los casos, la misma persona. No obstante, Reyes abogó por las nuevas generaciones de actores y actrices que actualmente se forman en la Escuela de Teatro, ya que no encuentran muchas demandas en el mercado, porque las producciones no les llegan directamente a ellos.
Para Anina Horta quien produce obras para la Compañía de Teatro ABA, al igual que para el director Bruce Quinn, los mayores obstáculos en el teatro lo constituye la falta de salas y el alto costo de sus alquileres.
ALTOS COSTOS
Dependiendo de lo sencillo o complejo que pueda ser una obra, será su costo total. Así tenemos que una obra sencilla puede costar entre los 15.000 a 30.000 dólares la temporada, si se toma en cuenta la cantidad de actores y actrices, vestuario, sala, escenografía, entre otros aspectos.
En cuanto al alquiler de las salas de teatro, la más barata (Teatro ABA) está alrededor de B/. 165.00 dólares la función y la más cara (Teatro La Huaca de ATLAPA) de B/. 600.00 a B/. 850.00 la función. Así es que al tener una producción de casi un mes de duración habría que multiplicar estas sumas por el total de días de función, resultando un gasto excesivo para los productores.
También, ocurre que hay salas de teatro en las que se cobra por "teatro cerrado", es decir, aquellos días en los que no hay función, pero en el escenario está montada toda la escenografía. Por "teatro cerrado", hay salas que cobran un alquiler de B/. 225.00 dólares. Por otro lado, los ensayos, que se dan unos tres por obra, son cobrados en algunas salas, como la del Teatro en Círculo a B/.125.00 dólares, día de ensayo; mientras que en el Teatro ABA, por ejemplo, se tiene una tarifa de B/. 10.00 dólares por hora de ensayo.
En otro aspecto, el costo total de una obra musical es más elevado, según nos dio a conocer Bruce Quinn. Y los mismos dependen del número de personas que trabajen en ella. Así tenemos, por ejemplo, que "Jesucristo Super Estrella" le constituyó una inversión total de alrededor de los B/. 103.000 dólares, ya que en ella trabajaron una gran cantidad de personas en el escenario, así como tras bastidores. No obstante, "Los Fantásticos" que presentará en el mes de abril, en el Teatro ABA, tiene un costo aproximado de B/. 23.000 dólares, porque sólo actúan ocho personas.
Los salarios de los actores y actrices también dependen de si una producción sencilla o un musical. Así tenemos, que en una obra sencilla pueden estar cobrando entre B/. 300.00 a B/. 1.000 dólares la temporada, mientras que en una obra musical se pueden estar cobrado entre B/. 1.000 a B/. 1.200 dólares, y los bailarines unos B/. 350.00 dólares, la temporada.
Para una obra sencilla se toman en cuenta, para el pago de los actores, aspectos como: a). El nombre del actor (no sirve tener un buen nombre, sino se tiene una buena técnica), b). El papel (mientras más complicado sea o personaje principal represente, más alto será su pago) y c). La duración de la temporada. A lo que respecta a los musicales, también se toman en cuenta estos aspectos y la cantidad de canciones que interprete.
El costo de una producción aumenta también por el pago de derecho de autor. Bruce Quinn, indicó que tal vez, él es el único productor que actualmente paga los derechos de autor, porque considera que si no lo hace "está robándole al autor", y no justificó el hecho de que se piense, por ejemplo, que si se cambian ciertos elementos de un texto, no importa, ya que consideró que Panamá cada vez más está entrando a una nueva etapa en donde la gente de afuera está observando y se preguntan por qué en Panamá como nación, no se está pagando los derechos de autor.
En ese sentido indicó, que en un drama sencillo los derechos de autor pueden costar entre B/. 60.00 a B/. 80.00 dólares por función. Mientras que en los musicales se paga unos B/. 220.00 dólares la función.
Cabe señalar que en la mayoría de los casos, los gastos iniciales, que están en un 50% del costo total de una obra tienen que ser pagados, incluso antes de darse el estreno. En vista de ello, los productores en Panamá han recurrido a la pre-venta de boletos para salvaguardar la producción.
Y es que la entrada por taquilla es muy reducida en Panamá. "En una función si entran cuatro personas por taquilla es mucho y si tuviéramos que depender de ello, las producciones serían un rotundo fracaso y ningún productor puede darse ese lujo", sentenció Anina Horta. Así, la pre-venta a grupos o empresas específicas parece que ha sido durante muchos años, la única salvación para quienes hacen teatro en Panamá.
¿Pero por qué se da esta situación? La mayoría de los entrevistaron coincidieron que se debe a la falta de cultura del panameño.
CULTURIZAR DESDE LA PRIMARIA
Para Norman Douglas el hecho de que el panameño no asista a las obras de teatro tiene sus orígenes en la educación. Porque, según dijo, se está educando para que los jóvenes sean "waiters", al pretender eliminar del pensum la materia de Educación Artística, que incluso debe ser obligatoria en los estudios primarios.
Lo cierto, es que teniendo la formación artística desde sus inicios, en los estudios superiores también existe un gran vacío en donde el joven pasa aproximadamente cinco años alejado del ambiente propio del arte.
"Si en realidad el tema de la cultura fuera prioritario, dotando a la educación del panameño de una formación y apreciación artística, de seguro tendríamos un mejor país, un país culto", sentenció Douglas.
LOS ACTORES
Hay quienes se quejan que dentro de esta actividad no hay la unión necesaria para hacer que el teatro cobre mayor proyección en el país. No obstante, hay quienes se interrogan ¿unirse para qué?.
Anina Horta indicó que el problema para los actores y actrices es que no hay suficiente trabajo como para vivir del teatro, algo que tal vez, para productores como ella o Norman Douglas no sucede igual, ya que a través de las producciones que realizan al año, pueden hacer de esta actividad su medio de subsistencia.
Interrogamos a Norman Douglas sobre su receta, en este sentido, nos dijo que el artista debe primero amar lo que hace, "porque nada que no ames funciona, mientras que realizando las cosas con amor, vences las dificultades, porque lo haces movido por el deseo", y dijo, a su vez, que para llegar a "crecer en esto, hay que creer en el teatro como una profesión de fe".
En ese sentido, también señaló que las mujeres a diferencia de los hombres, son más talentosas, "sencillamente porque los hombres tienen prurito de entrar al teatro".
Recalcó, que le decepciona que se piense que al teatro se puede llegar con un pensamiento de venetismo, de querer ser famoso, "hay que estudiar, leer y formarse, porque sino, vas a ser un periférico, un diletante toda la vida".
Edwin Cedeño, por su parte, indicó que es necesario enseriar la actividad, "armándonos de un equipo más profesional", ya que según dijo, el productor y director son los que hacen todo el trabajo, y "es necesario compartir las responsabilidades".
ENFRENTADOS A LA CENSURA
Para todos los entrevistados, la censura está ejerciendo otro impedimento para realizar teatro en el país.
Hay quienes opinan, como Bruce Quinn, que la actual Junta Nacional de Censura, está imponiendo una censura local en obras locales, sin llevar en consideración "toda la porquería que la gente escucha o ve por la radio, la televisión o el cine". El director de teatro no negó que existen buenas personas que actúan como censores, no obstante, dijo "tienen que abrir su mente y pensar que no es justo que se tenga un valor para lo que viene de afuera y otro para lo local".
La Junta Nacional de Censura, que está integrada por el ministro de Gobierno y Justicia, el director General del Instituto Panameño de Turismo, el alcalde del distrito capital, un funcionario del Ministerio de Educación, un representante de las Asociaciones de Padres de Familia de los establecimientos de enseñanza de la ciudad de Panamá y un profesor o maestro que resida en la ciudad, cuenta en la actualidad con 53 censores, quienes son los que evalúan las películas o espectáculos públicos como el teatro.
Varios productores se han quejado de no conocer cuál es la ley que regula la censura, incluso indicaron que en varias ocasiones han solicitado una copia de la misma y se las han negado. Al respecto, la secretaria ejecutiva de la Junta Nacional de Censura, Lic. Aida Harris de Velásquez dijo que la censura de los espectáculos públicos, está contemplada en el Decreto de Gabinete N° 251 (del 6 de agosto de 1969) y que empezó a regir desde su publicación en la Gaceta Oficial N°. 16,433 del 27 de agosto de 1969, y que en estos momentos ya debe ser del conocimiento de quienes producen y hacen teatro en Panamá.
Sobre la negación de dar a conocer, mediante copias, el contenido de este documento, la funcionaria señaló que se debía a que el mismo había sido modificado por la Ley 24 del 30 de junio de 1999, en donde se regulan los servicios públicos de radio y televisión, antes contemplados en el Decreto N° 251; y que esto podía prestarse para que se dieran confusiones. No obstante, el malestar de los productores y directores de teatro sigue en pie.
Fernando Navas, señaló que algunos miembros de la junta, no son idóneos, no tienen criterio o simplemente no tienen cultura, ya que según dijo, se han censurado obras como "Gamboa Road Gand", que son textos de lectura obligatoria para los estudios secundarios. "Yo no admito y me resisto a que esas personas me vayan a censurar, porque no tienen el grado cultural que tengo yo", destacó.
Por su parte, Edwin Cedeño recalcó que existe un "desconocimiento de la naturaleza de ciertas artes", refiriéndose a los censores, porque según dijo "no sé si las palabras son sucias o nuestras mentes lo son".
Lo cierto es que los censores tienen como uno de sus requisitos el poseer alguna cultura científica o artística, teniendo entre sus filas, abogados, médicos, relacionistas públicos, periodistas, profesores e ingenieros.
Cabe señalar, que para que un productor pueda presentar una obra, éste debe con cinco días de anticipación presentar toda la documentación referente a la obra (resumen o sinopsis de la obra, afiches o propaganda y fotografías), sumado al recibo de pago de B/. 30.25 dólares en concepto de derecho de censura, el cual se hará en efectivo o con cheque a nombre del Tesoro Nacional.
Al respecto, Anina Horta señaló que esto es algo que no les molesta, pero que se viene realizando de un tiempo para acá. No obstante, la Lic. de Velásquez, secretaria ejecutiva de la junta, señaló que el pago de los B/.30.25 dólares, se contempla en el artículo 25 del Decreto de Gabinete N° 251, y que el mismo se ha hecho efectivo desde que ella asumió el cargo.
La funcionaria dijo que cuando un productor no presenta o comunica a la Junta Nacional de Censura sobre la obra que piensa montar, será penado con una multa que va desde los B/. 25.00 dólares a B/. 250.00 dólares, o arresto equivalente. No obstante, si el productor no está de acuerdo con el fallo de la Junta, este podrá apelar, para lo cual también deberá hacer un pago de B/. 125.00 dólares.
Se nos dijo que incluso se estaba cobrando 0.25 ctv. por cada afiche que se colocara, algo que la Lic. de Velásquez negó, al indicar que el único precio por derecho a censura es el que establece en el artículo 25 del Decreto de Gabinete N° 251.
Finalmente, para los que se dedican al teatro en Panamá, esta es una situación preocupante, porque de por sí el panameño es poco amante a ir al teatro, y con esto se le ponen más obstáculos para que asista.
A pesar de todo, todavía hay quienes se muestran optimistas ante el futuro de esta actividad, al señalar que dentro de 20 años en Panamá se tendrá un teatro extraordinario. Y sobre los momentos de satisfacción, nada resulta más gratificante que ver cómo al público le gusta lo que se está haciendo.


fecha edicion
old id
10416
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América