Cartas escritas por Ana Matilde Page King, esposa del dueño de la plantación llamada Retiro, de 1,000 hectáreas, en la Isla St. Simón, próxima al Estado de Georgia, en los Estados Unidos, sirvieron de referencia para que la historiadora Melanie Pavich-Lindsay y una artista colaboradora, Lisa Tuttle, saquen a la luz importante información sobre la vida de la mujer en el sureste de los Estados Unidos en tiempos de la esclavitud.
Los antecedentes fueron que un artista visual que vive en la isla vio en un cementerio de esclavos muchas tumbas sin nombres y en medio de éstas una en particular tenía una placa de bronce. Era la de Neptuno, quien era sirviente de uno de los hijos y el hijo fue a pelear con él a Virginia. El hijo murió y el esclavo fue al campo de guerra a buscarlo. El joven tenía 15 balas y sólo lo podían reconocer por su cabello. Neptuno lo trajo de vuelta de Virginia a Georgia y por lo tanto, el padre de su amo lo recompensó después de la guerra dándole tierra. Esto hizo que Lindsay sintiera interés por saber más de la familia y la plantación. Pero su primordial interés era conocer acerca de la vida de las mujeres esclavas en la plantación.
El esposo de Ana era legislador en el Congreso de los Estados Unidos. Los dueños de la plantación tenían 120 esclavos.
En tres colecciones de cartas (más de 2,000 cartas) escritas por él y su familia, las cuales Lindsay se ha leído, hay mucha información que la historiadora ha compilado y ordenado.
Entre lo que revelan las cartas está el hecho de que los esclavos eran una parte muy importante en la vida de la plantación. También se pueden determinar otros hechos, como que en los Estados Unidos en el período de la esclavitud los hombres (esposos, hijos, mayordomos, etc.), tenían relaciones amorosas con las esclavas. De allí que hay número creciente de hijos mulatos. Esto también se corrobora en la revisión que la historiadora hizo de los registros del censo o listas de esclavos, en donde se pueden ver muchos nombres de mulatos.
Lindsay y Tuttle hicieron una instalación, que es como una especie de museo flotante y archivo, que contiene información visual y escrita que permite a los visitantes formarse una idea de cómo era la vida en la plantación Retiro.
La información provista incluye desde cuando el terreno fue ocupado por España y Francia, cuando era plantación de algodón, hasta hoy día que es un campo de golf. Informó Lindsay que cuando se construía el campo de golf hallaron tumbas con osamentas y piezas que revelan datos interesantes sobre la vida de los habitantes de esa región en diversos períodos. Estas piezas son expuestas en el Museo Smithsonian en Washington.
Gracias al trabajo de Lindsay y la artista, personas como artistas, estudiosos y el público en general pueden venir para pintar la historia del sur en formas nuevas y significativas y probablemente van a ayudar al público a tener un entendimiento más profundo del colonialismo, esclavitud y los problemas que se derivan de no saber o de olvidar la historia, opinó la historiadora.
Hay también grabados de indios convirtiéndose al catolicismo, imágenes que representan la vida de la familia blanca, acompañados de textos tomados de las cartas de Ana que ayudan a describir quienes fueron estas personas.
Hay, por ejemplo un cuadro o foto de una mujer muy elegante sentada con su perro. Al lado hay una foto de Annie, hija de una esclava de Ana la cual fue criada en la casa grande por la ama y no por la madre esclava. Se aprecia una foto de una muchachita afro sentada en una silla con su gatito. En otra foto el resto de la gente: hijos y esposo de Ana. Abajo mapas de la plantación, con todos los jardines, edificios, la casa grande , las respectivas casitas para los hijos con sus esclavos.
También la historiadora recabó información que indica que en la plantación había un hospital de 10 habitaciones, una cocina separada de las casa, casas de los esclavos y casa del mayordomo.
Las cartas de Ana están disponibles para que el público las lea.
Otro detalle importante es que en una de las cartas estaba la lista de posesiones y se pueden ver los nombres de los objetos y también el de los esclavos, lo que indica que eran considerados tan propiedades de los amos como lo eran los cuchillos, sillas, tierras, etc.
Aparece también un retrato de Neptuno, el esclavo fiel y copia de un artículo donde cuenta la experiencia que tuvo cuando fue a buscar el cadáver de su amo.
Hay fotos también del campo de golf y se ve gente jugando golf en frente de placas históricas y una foto de la única casa de esclavos que queda, restaurada y convertida en una tienda de regalos.
En la instalación Lindsay y su colaboradora han dispuesto un escritorio donde colocaron un libro para que la gente que visita la exhibición pueda escribir comentarios acerca del impacto que le causa esa información sobre la esclavitud y la plantación.
Esta investigación que le sirvió para obtener su Maestría en Artes en la Universidad de Clemson, está siendo considerada por la editorial de la Universidad de Georgia para ser publicada en breve.
Junto con Lisa Tuttle, la historia Lindsay también ha expuesto en Atlanta, bajo el título "Cuando las lágrimas caen como gotas de lluvia (When Tears Come Down Like Falling Rain), aspectos de la vida en la Plantación Retiro.
Lindsay ha expuesto también en Nueva York (más de nueve exhibiciones de 1986 a 1990) y en la isla de Contadora, en Panamá. La exhibición en Contadora se tituló "Momificaciones de objetos de Arte" .
Para la historiadora ha sido una gran experiencia la revisión de las cartas de Ana y su familia que le permitieron escribir sobre ellos y la vida en la plantación. Ahora, quisiera trabajar en otra etapa que es sobre la Isla de San Simón, la historia oral de los descendientes de los esclavos que vivieron en la plantación Retiro.
Por otra parte, Melanie Pavich-Lindsay dictó también la misma conferencia que en Panamá "La colaboración de una historiadora y una artista", ante la Asociación de Directores de Galerías y Curadores de Museo en Georgia.