El especialista en neumología agregó que "el tabaco mata cada año a 4 millones de personas en el mundo y un millón de éstas es por cáncer de pulmón", y, "según el Banco Mundial si no se cambia esta conducta de fumar mucho en el 2020 las muertes atribuidas al tabaquismo sobrepasarán las causadas por el SIDA, la tuberculosis y las complicaciones del parto juntos".
La información proporcionada por el Dr. Carrasco persigue hacer un llamado de alerta sobre el impacto del tabaquismo en el mundo y el país (donde alrededor de un tercio de las muertes por tumores malignos están asociadas al consumo de cigarrillos), como parte de las acciones de concienciación de la Asociación en el mes en que se celebra el Día Internacional de No Fumar (31 de mayo).
Continuó explicando el galeno que cuando del tabaquismo se habla, inclusive la Organización Mundial de la Salud, OMS, decía que se trataba de un hábito, pero a partir de 1984 este organismo internacional lo define como una forma de drogodependencia y en su definición dice: "sustancia que es capaz de causar daños físicos al usuario y que su uso se ha generalizado de tal forma que constituye un problema de salud pública".
Por otra parte, el Dr. Carrasco enfatizó que: "El cigarrillo tiene más de 4,000 sustancias dañinas como nicotina, monóxido de carbono, óxido nitroso, alquitranes, ácido cianhídrico y la piridina".
La nicotina es el principal alcaloide del tabaco y la que produce la adicción, dijo la fuente y mencionó los daños al organismo que son atribuidos al tabaco. A saber:
Cardiovasculares: Hipertensión arterial, angina de pecho, infarto del miocardio, alteraciones vasculares periféricas (insuficiencias vasculares), accidentes cerebro vasculares (derrames) calambres y arterioesclerosis.
Broncopulmonares: Enfisema, bronquitis crónica y cáncer de pulmón.
A nivel digestivo: Predispone a las úlceras gástricas y duodenales, úlceras en la boca, gingivitis, faringitis y laringitis.
Otro tipo de cánceres en otros órganos: esófago, páncreas, vejiga, labios, cavidad oral, la lengua.
Predispone a abortos, partos prematuros, niños de bajo peso al nacer, riesgo de cáncer cervical (cuello del útero) y obstaculiza la fertilidad, altera la placenta.
Efectos psicológicos: En este ámbito hay dos factores principales, la dependencia a la nicotina y el síndrome de abstinencia. Este último va acompañado de un estado disfórico (de alteración) o depresivo, insomnio, irritabilidad, frustración, ansiedad, dificultad para concentrarse, inquietud, disminución de la frecuencia cardiaca y aumento del apetito o del peso.