Para que el tratamiento de cera sea efectivo el vello debe tener como mínimo, un largo de cuarto de pulgada (1/2 cm).
Para evitar los molestos vellos enconados se recomienda exfoliarse entre un tratamiento de cera y otro, usando un cepillo para el cuerpo de cerdas naturales, que eliminan las células muertas que tupen los poros. Aplicar alcohol en las áreas de cuerpo propensas a irritarse.