Unir culturas, servir de puente entre personas de distintas ideologías, etnias, sexos, estratos sociales y mostrar que, ciertamente, la música es un lenguaje universal es el objetivo central de la Fiesta de la Música, la cual fue posible en Panamá por cuarta vez.
Eso sí, hay que hacer la salvedad de que fue una versión reducida, comparada con el espectáculo programado para el 19 de junio en el que, si no hubiese sido por el “diluvio” que cayó, cuatro hubiesen sido los escenarios para varias decenas de artistas, en este festejo, organizado por la Oficina del Casco Antiguo, la Embajada de Francia y la Alianza Francesa, con el apoyo del Instituto Nacional de Cultura, INAC; evento que hubo que posponer por casi un mes.
Pero el sábado 17 de julio, la nueva fecha elegida para esta fiesta que Francia celebra en todo el mundo en junio, la asistencia fue buena. Llama la atención que hubo en la primera mitad del espectáculo bastantes niños.
Según nos informó una señora que prefirió el anonimato, de Colón vinieron como 300 personas, la mayoría niños catequistas. Fueron 4 buses cargados de personas (de Río Alejandro, Mercedita, Villa Alonda y María Chiquita), gracias a gestiones de la OCA. Después que cantó MAFE se fueron. Sus puestos pronto fueron ocupados por turistas y gente de San Felipe.
Asimismo, hubo bastantes extranjeros (colombianos, venezolanos, estadounidenses y europeos, principalmente).
El público se deleitó con el Grupo de Jazz de la Fundación Danilo Pérez y el Grupo de Jazz Extreme, luego fue el turno de María Fernanda, la querida Mafe la estrella descubierta por “Canta Conmigo” este año y quien ya casi tiene listo su primer sencillo “Gracias Señor”, uno de los temas que cantó. También cantó “Lo que soy”, sobre la autoestima, donde invita a sentirse cómodo consigo.
A la novel y talentosa cantante el micrófono le falló casi al inicio y la voz un par de veces en su aplaudida intervención.
A la hora programada, 6:00 p.m., Rafael Moreno no se presentó.
Después, Danzarte Studio y la Compañía de Danzas Folklóricas de Panamá (CODAFPA) mostraron que sí, la música y la danza están matrimoniadas.
Entonces, la Orquesta Café tocó, cantó y bailó música tropical. Su repertorio incluyó temas (como “La murga de Panamá”, “La guacherna”), entre otras.
De la música típica se encargaron Nenito Vargas y los Sandoval.
La gente también deleitó su paladar con sabores del barrio, viandas, refrescos que se vendían frente al Teatro Nacional.