La estética es el principal motivo que lleva a las mujeres a hacer dieta, frente a los hombres que pierden kilos por salud.
Son conclusiones obtenidas por un estudio elaborado por la Universidad Complutense de Madrid. El informe evidencia también que a la hora de ponerse a dieta los hombres acuden al médico, pero que al menos un 40% de las mujeres encuestadas reconocían ser autodidactas en esta materia.
El estudio también deja claro que hay alimentos que se demonizan (el pan, por ejemplo) y que se comete un error al saltarse el desayuno o comiendo menos para compensar un exceso.
"La primera pauta de una dieta debería ser el ejercicio físico", afirma la doctora Rosa María Ortega, responsable del estudio.
También, con el uso de una boquilla plástica que ayuda a absorber la fuerza de la mordida durante las noches y los relajantes musculares y las pastillas para dormir, en el caso de las personas que presentan tensión nerviosa.
"El bruxismo que no es tratado puede progresar y dañar las encías, provocar la pérdida de los dientes y desencadenar otros padecimientos relacionados con la mandíbula", comenta la odontóloga.
Existen tres tipos específicos de bruxismo, común, intratable y estereotipado. El primero a su vez se clasifica en diurno y nocturno.
El diurno esta caracterizado por actividades parafuncionales que se pueden hacer despierto como apretar o rechinar los dientes, comerse las uñas, chuparse los dedos, masticar objetos repetidamente, las relacionadas con instrumentos de viento, boxeo, etc. Usualmente ocurre en periodos de concentración o de actividad física severa y en forma inconsciente, tales como manejar carro, hacer estudiar, jugar fútbol, etc.
Él termino de bruxismo intratable se utiliza para describir al bruxismo común que es severo y resistente a los manejos usuales. El típico paciente intratable, tiene alguna parafunción masticatoria diurna y aprieta o rechina al dormir, es hiperactivo, ocupado, y es de esta manera libera su ansiedad.
El bruxismo estereotipado se caracteriza por movimientos repetitivos, persistentes y sin razon alguna. Tiene dos etiologías usuales, una es por disfuncion del sistema nervioso central o de sus ramas neuromusculares como epilepsia, retardo mental, parálisis cerebral Alzheimer etc., y la otra por tratamientos a base de medicamentos como las anfetaminas.