En Hollywood no todo es lo que parece. Los cuerpos más deseables del mundo del espectáculo no siempre se logran por naturaleza, cirugía estética o ejercicios; si todo lo anterior falla, siempre es bueno recurrir al software "mágico", al Photoshop.
Scarlett Johansson, una de las mujeres más bellas del mundo recurre al programa para borrar la celulitis y sólo recibir piropos por sus pronunciadas curvas.
La elegante Nicole Kidman detesta su extrema palidez y sus pecas; al igual que Lindsay Lohan, quien confiesa que odia sus pecas (propias de una pelirroja) por lo que las "borra" milagrosamente en las fotos.
A la inglesa Keira Knightley la retocan para hacerla ver un tanto más "rellenita", gracias a su extrema delgadez.
A otras como Eva Longoria, Winona Ryder y Salma Hayek no hay Photoshop que corrija su complejo de ser bajitas. Estas, prefieren usar los tacones (hasta en la casa).
"Que lloren" es el video que ambas amigas grabaron, para la canción de Ivy Queen, dirigido por Marlon Peña.
Sobre su amiga, "la caballota" dice que "ella tiene un flow que es bien fuerte y que es lo que me gusta de ella. Es bien real, dice lo que siente".
No cabe la menor duda de lo anterior. La sensual cubana fue capaz de decir que sus fanáticos eran "unos animales".
Tinsley Randolph Mercer, tiene 30 años y desde hace cinco es sumamente popular luego de su matrimonio con el heredero de la Standard Oil, Topper Mortimer.
Tinsley ya tenía dinero gracias al negocio familiar y fue líder de las debutantes del sur de los Estados Unidos y pese a ser conocida por "ser Tinsley Mortimer" tiene un título de Contadora Ejecutiva de la Universidad de Columbia y tiene su propia línea de carteras.
Su amiga, Fabiola Beracasa, nacida en Venezuela es hija de Verónica Hearst, viuda del multimillonario Randolph Hearst.
Beracasa alterna sus salidas en el círculo social de New York con su trabajo como directora creativa de Circa, una compañía de joyería de herencia.
Coralie Charriol es la vicepresidenta (2005), imagen y diseñadora de la firma de joyas Charriol creada por su padre Phillipe Charriol.
Además de ser esposa y madre y hablar cinco idiomas (inglés, francés, español, italiano y japonés) el curriculum de Coralie se "adorna" con cuatro títulos.