Variedades

Elsie Alvarado De Ricord


LA POESÍA de Elsie Alvarado de Ricord (1928) está concentrada en el amor. En sus primeros libros tiene resonancia clásica y moderna. Puede un verso de su obra estar cerca de Vicente Aleixander, como puede una estrofa remontarnos al Cantar de los cantares, sin dejar de ser de ella.
Holocausto de rosa, México, 1953, su primer, es ya un libro de madurez lírica, que revela una creadora con oficio. El libro está dividido en cinco partes, "El encuentro", "La muerte del azul", "Holocausto", "Plenitud" y "La voz definitiva". Cinco situaciones vividas por una mujer enamorada. Hay un gran clima erótico que pasa las cortinas de las figuras poéticas. Y siempre es así en todos los poemas de Elsie Alvarado. Es más, los velos son tan claros en algunos versos que el erotismo muestra toda su fuerza: "Todo es un ansia de llegar de pronto / al nivel esperando" ("En encuentro, poema I").
El júbilo de estar enamorada nos recuerda a la del Rey Salomón: "Mi amado gusta ver las azucenas / adornar mis cabellos, / por una dulce asociación con las flores nupciales". ("El encuentro", poema IV).
A ratos hay en este libro un tono conversacional muy logrado y de gran impacto lírico, que pudo ser empleado con más frecuencia: "Ha vuelto a aquella tarde que alumbró / nuestro encuentro / como quien va a un espejo /en busca de una imagen, / o como quien se acerca a una carta lejana / a aspirar un recuerdo". ("La muerte del azul").
Para Elsie Alvarado el amado es la llave que abre todas las puertas, tanto de las sensaciones como del conocimiento. Se rinde a él totalmente, segura que en el amor encontrará todo, como podemos apreciar en estos magníficos versos de Entre materia y sueño, Panamá, 1966: "No tienen las estrellas ni los pájaros / el inefable cielo que conocí en tus brazos". ("Alba interior").
En este libro, en donde el verso es menos rígido, más desenvuelto y fluido, y sus palabras menos sonoras, hay un nuevo mundo de amor, una situación de amor nueva, no experimentada aún en su primer libro: "La maternidad". Las situaciones amorosas de Entre materia y sueño son las mismas, con excepción de la subrayada, y están marcadas en el libro así: "La hora desbordada", "Elegía sin lágrimas" y "Claro oscuro de la voz materna"; el goce, la pena y la alegría de ser madre. Nótese el acierto en titular el momento de la pena, "Elegía sin lágrimas", pues,, en efecto, el amado no ha muerto, sólo se ha alejado. Y si la situación del goce amoroso le da a la creadora alas poéticas, también se le da el hecho de la maternidad, como podemos apreciar en esta magnífica figura: "Chispa de la entrañable confidencia, / con nuevo aliento para el propio vuelo", ("Destino eilial").
Los últimos poemas publicados, de su libro Pasajero en tránsito, revelan cambios en los modos de expresión, sobre todo en algunos poemas. Como que hay interés en un nuevo estilo, pero el tema es el de siempre, el amor. Sin embargo, Alvarado de Ricord también se ha ocupado del tema de protesta social, específicamente de la soberanía, en algunos poemas.
Su último libro, Siempre el amor, del 2002, confirma lo que ya se ha dicho: su tema es el amor. Incluye los poemas de todos sus libros y nuevos poemas inéditos. La obra permite apreciar la evolución de su lenguaje poético, que ayer y hoy tienen una gran fuerza lírica.
ELSIE ALVARADO
PLENITUD, XV
Te amo, amigo, sin límite, sin sombra;
con todas las potencias del espíritu, infinitamente.
Te amo con la sangre, con todos los sentidos,
con delgadez fluvial en la palabra,
con el cerebro pleno de tu luz sin dobleces.
Te amo con la voz eco de tus anhelos,
con la mano que se hace de seda a tu contacto.
Tu presencia absoluta, principio de mi vida,
evidencia con creces la realidad del mundo.
Eres, amigo mío,
todo lo que hay de positivo, de límite, de cierto.
Se nutren en tu ser el Amor, la Verdad y la Belleza.
Por ti la noche cuenta sus ansias siderales,
canta el mar su epopeya milenaria,
se desmaya de amor la blancura de un lirio.
Todo impulso vital te rinde su homenaje: halaga tu pupila
el río, con su azul
logrado por la dulce armonía de las aguas y el cielo.
La aurora se engalana de rosas encendidas,
y los pájaros trinan para alcanzar tu oído.
Por ti mi corazón comulga con las flores.
Vivo por un anhelo de ti, que se prolonga
en todas direcciones: sol interior, sol pleno,
nacido de tu amor para tu amor sin tiempo.
Te amo, amigo, con todo lo que la vista alcanza,
con todo lo que sueña la mente enamorada,
con todo lo que integra mi total existencia.
("Holocausto de Rosa").
ALBA INTERIOR
El lo inundaba todo, como un clima apacible.
Su sonrisa hizo nido en los ramajes del alma.
La vida amaneció bajo sus ojos con la germinación doliente,
y temblorosa, de todo lo que nace a una luz nueva.
Me esperaba en las tardes, al borde del silencio,
para dejar fluir músicas inauditas…
Las fuerzas de la tierra maduraban su beso
y en sus ojos de miel bogaba el imposible.
Por sus pies -simultáneas llamadas
a la ascensión y al éxtasis-mi deseo subía hasta sus labios.
En el coro de todos mis acentos
sorprendía las voces subterráneas.
Escuché su palabra en los cinco lenguajes de la carne,
y acogió mi ternura
con los brazos abiertos.
No tienen las estrellas ni los pájaros
el inefable cielo que conocí en sus brazos.
Cuando el sol y la brisa renuevan su presencia
me disperso en un claro vértigo de paisaje…
y emerge, como un alba,
su nombre, que rebasa las orillas del canto.
("Entre Materia y Sueño")
DESTINO FILIAL
Creció mi corazón con tu presencia
al acunarte en maternal anhelo: un ala de ilusión para mi cielo,
y una raíz de terrenal potencia.
Chispa de la entrañable confidencia,
con nuevo aliento para el propio vuelo.
Segura gracia contra todo duelo,
germen de sol para la inteligencia.
La vocación de luz de tu mirada derrama el día en mis absortas manos,
rige el itinerario de mi estrella.
Un mensaje de néctares humanos
alimenta tu sangre, destinada
a redimir mi fugitiva huella.
("Entre Materia y Sueño")
LA DULCE EVIDENCIA
Se ramifica el frenesí en tus dedos
predispuestos al viaje apasionado
sobre las aguas, que en silencio esperan
O tal vez, más efímero,
en impetuoso vuelo sin escalas,
tan lejos del dolor como de la esperanza,
porque en esta confluencia venturosa besas hacia el adiós, sin recordarlo.
Recorres, vida adentro, las tangibles
regiones del espíritu, que oscila
turbado péndulo- entre impulso y muerte.
Vertiginosamente el mar gime y me arrastra,
girando en la ternura que derrama
tu amor, hecho evidencia.
("Entre Materia y Sueño")
AMOR AUSENTE
Siempre estás allá, como el mañana.
Procurando abreviar la espera mía,
amanezco mil veces cada día y echo a volar el cielo en la ventana.
Para encender una esperanza vana,
para aromar de músicas la vía
y constelar la soledad vacía le basta al hombre con su sed humana.
Sin embargo en las horas en que el mundo
muere de sombra, y el clamor suicida
golpea el corazón con mano fuerte gimen los peces en el mar profundo.
Amar ausente es orbitar la vida
desde las alas frías de la muerte.
Donde el amor dejó su sed escrita,
en ansia desplegó su dulce vuelo;
y para cada ascenso se abrió un cielo
de emoción espasmódica inaudita.
Cuando el adiós anocheció la cita
y el nunca más humedeció el pañuelo,
quemó lámparas lentas el desvelo
desde la soledad más infinita.
En la hojarasca gris del calendario
ardo, lateralmente, en esta espera,
con un fulgor que es casi un fanatismo,
soñando que una vez tu itinerario
arribará a una pausa verdadera en este amor que vive de sí mismo.
("Revista Lotería N° 194")
ESTACIÓN DE LLEGADA
Aquí y allá es el juego
que comenzó sin pies
ni cabeza, a la 1,
a las 2 y alas 3.
Te he vivido y lo sabes,
me has vivido y lo sé
Vigilia o sueño? Todo
es lo mismo después.
Por conocer la ciencia,
desconocer la ley,
Venturoso transporte
del querer al poder. 1, 2, 3 y 4
la manzana y la sed.
El primer lanzamiento
se efectuó en el edén.


fecha edicion
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178733
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América