"Niñas cuidando niños" es el refrán que se suele usar para referirse al embarazo adolescente, el cual se encuentra en un rango de edad desde los 14 a los 19 años.
Este tipo de gestación implica un riesgo mayor para la madre, tanto física como psicológicamente.
Estos problemas se deben a que el cuerpo no está 100% preparado para llevar un embarazo, explica el ginecólogo obstetra José Patiño, de la Asociación Panameña para el Planeamiento de la Familia (Aplafa).
Riesgos físicos
Entre las complicaciones se encuentra una mayor riesgo de problemas de hipertensión, ruptura prematura de membrana y aumento del riesgo de aborto en los primeros tres meses.
"Los extremos de la vida siempre tienen mayor riesgo, las mujeres que son mayores de 40 y las jóvenes de menos de 20", señala.
Patiño añade que diversos estudios han señalado que la edad ideal para un embarazo es entre los 25 y 29 años, que es cuando se ve menor cantidad de complicaciones.
Impacto psicológico
En cuanto a la parte psicológica, muchas jóvenes no asimilan las consecuencias de un embarazo a temprana edad hasta el momento en que tienen al niño en brazos, dice la psicóloga Geraldine Emiliani.
Algunas, durante la gestación piensan en pasar su responsabilidad a los familiares y al enfrentarse a la realidad, de que son ellas quienes deben atenderlo, sufren un shock.
Emiliani añade que todo va a depender también de la madurez de la adolescente.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), muchas adolescentes embarazadas se ven obligadas a dejar la escuela.
Una adolescente con escasa o ninguna educación tiene menos aptitudes y oportunidades para encontrar un trabajo.
Esto puede también tener un costo económico para el país, puesto que se pierden los ingresos anuales que una mujer joven hubiera ganado durante su vida de no haber tenido un embarazo precoz.
Causas
El médico José Patiño menciona que algunas de las razones por las que se ven estos embarazos tienen que ver con muchos factores sociales, económicos, familiares y hasta ambientales.
"Es un todo que influye. El principal problema siempre radica en la falta de educación; mucha gente lo enfoca en la parte de educación sexual y no es nada más eso, es la educación en general: la disminución de los valores, la flexibilización de las reglas y la falta de educación sexual".
La falta de información y el acceso restringido a una educación sexual integral y a servicios de salud sexual y reproductiva adecuados tienen una relación directa con el embarazo adolescente. Muchos de esos embarazos no son una elección deliberada, sino la causa, por ejemplo, de una relación de abuso, dijo Esteban Caballero, director regional del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) durante un informe presentado a inicios del 2018. "Reducir el embarazo adolescente implica asegurar el acceso a métodos anticonceptivos efectivos".
Solución
El especialista de Aplafa señala que las pacientes menores de edad pueden recibir asesoramiento en las clínicas de la asociación.
"Siempre y cuando venga con un adulto responsable, ella puede venir a cualquier edad, generalmente vienen entre los 14 y los 16 años. Se les puede hacer una primera consulta hayan tenido o no relaciones. La idea es que ellas se eduquen primero antes de tener relaciones sexuales", explica.
El ginecólogo dice que existe una variedad de anticonceptivos en Panamá, entre los más conocidos se encuentran las píldoras y las inyecciones mensuales.
También existen otras opciones como el implante subdérmico, que se coloca debajo de la piel (brazo) y libera hormonas, y se puede usar a cualquier edad y dura tres años.
VEA TAMBIÉN: Cansados para el sexo
Patiño recalca que antes de ofrecer anticonceptivos a la paciente les dice que es mejor que utilicen preservativos en la medida de lo posible, ya que las protege no solo contra embarazos, sino contra infecciones de transmisión sexual.
Otra alternativa novedosa es un dispositivo intrauterino que lanzó una casa farmaceútica recientemente. Se trata de una T pequeña que no es de cobre, diseñada para mujeres que no han tenido un embarazo.
Son muchas las opciones que se pueden utilizar para prevenir un embarazo en adolescente, pero se debe trabajar más en la parte de educación.